Uruguay avanza en la creación del primer centro de referencia para una atención integral a mujeres víctimas de violencia de género, una iniciativa que la directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Mónica Xavier, ya había adelantado a la diaria en noviembre de 2025. Este martes hubo novedades porque Xavier, junto con la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, y la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales, compartió en una rueda de prensa los detalles de una misión técnica que realizaron la semana pasada al Polo Integral de la Mujer de Córdoba, que concentra en un mismo espacio los servicios de denuncia, asistencia, acompañamiento y protección para mujeres en situación de violencia y sus hijas e hijos, y que es la referencia que inspira lo que será el modelo uruguayo.
Desde su creación en 2016, el centro cordobés ha incorporado progresivamente nuevos dispositivos de atención. Actualmente, concentra servicios de recepción y seguimiento de denuncias, atención psicológica y social, asesoramiento jurídico, espacios de protección para mujeres, niñas y niños en situación de riesgo y prestaciones de salud. Además, cuenta con un centro especializado en la atención de varones que ejercen violencia que, si bien funciona en un edificio independiente, forma parte de la estrategia integral de abordaje del fenómeno.
Antes de compartir sus impresiones sobre la visita, Cosse destacó la conformación de la delegación uruguaya, que reunió a representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en un “proceso de aprendizaje y de evaluación de otras experiencias en el mundo”, con un objetivo común. Sobre la estadía en Córdoba, que tuvo lugar entre el miércoles y el viernes pasado, definió la experiencia como “inspiradora” y destacó la capacidad del modelo para articular la respuesta estatal frente a la violencia basada en género y reducir la revictimización de las mujeres.
La vicepresidenta sostuvo que “el paso de la denuncia implica confiar en el Estado” y consideró que en el sistema uruguayo se vulnera esa confianza cuando las mujeres tienen que revivir una y otra vez sus experiencias traumáticas ante la Policía, el Poder Judicial y funcionarios de distintas instituciones. En ese sentido, señaló que la experiencia cordobesa muestra que compartir espacio físico, durante una década, “obligó a las instituciones a repensar sus procedimientos y caminar de la mano”.
La jerarca apuntó que, para “obtener resultados distintos, tenemos que tener métodos de trabajo diferentes” y “mirar experiencias en otros lugares, no para copiarlas, sino para aprender”. A su entender, el modelo cordobés ofrece aprendizajes para fortalecer la “coordinación interinstitucional” entre los organismos que intervienen en la respuesta a la violencia hacia las mujeres y facilitar el intercambio de datos y recursos.
Por su parte, Xavier señaló que desde el inicio de esta administración existía la “preocupación por trabajar en otros modelos de respuesta a la violencia basada en género”. En ese marco, recordó que Inmujeres impulsó el proyecto de cooperación triangular “Fortalecimiento de modelos de prevención y atención integral para mujeres en situación de violencia: intercambio de experiencias y buenas prácticas”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, con apoyo de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional, y en el que también participan Panamá y España.
La directora de Inmujeres destacó que, si bien esta fue la primera visita presencial a Córdoba, el intercambio con los demás países que participan en el proyecto comenzó hace más de un año mediante reuniones virtuales. Señaló que el próximo paso para Uruguay será una instancia de capacitación prevista para setiembre, en la que participarán equipos de las universidades españolas de Navarra y Valencia. En ese sentido, resaltó la experiencia de ambas instituciones en distintos modelos de atención a varones que ejercen violencia.
La jerarca dijo que, para Inmujeres, el modelo del Polo de Córdoba debe “realmente introducirse en la respuesta”. “No será de un día para otro ni con todos los ámbitos que hoy tiene el Polo de Córdoba, que son 14 instituciones y, por tanto, se atiende a la mujer una vez que llega con sus hijas e hijos, como lo hacemos también nosotros, pero con una ruta en la que no está la revictimización que los estados hacemos de las personas en situación de violencia”, expresó.
Finalmente, apuntó que “hay mucho para estudiar, pero la realidad nos exige que seamos muy rigurosas y que trabajemos para que algunos de estos otros caminos puedan servir para las mujeres en Uruguay”.
