La organización Gestar Derechos, creada en 2020 por profesionales de distintas disciplinas para trabajar temas vinculados a parto humanizado, lactancia y violencia obstétrica, está llevando adelante su segunda Encuesta Nacional de Nacimientos. La primera, que se realizó en 2021, puso el centro en recolectar experiencias de embarazo, nacimiento y puerperio de mujeres uruguayas entre 2000 y 2019, para poder identificar posibles situaciones de violencia obstétrica. Ahora, el colectivo apunta específicamente a reunir información sobre posparto, en nacimientos ocurridos entre los años 2023 y 2025, en centros de salud públicos y privados de todo el país.
“Surge para poder visibilizar el posparto y toda la experiencia que tienen las mujeres en esos días en el hospital en la atención, tanto en la primera hora de nacimiento del bebé y en la lactancia de los primeros momentos, como en el cuidado de la salud mental materna en el puerperio”, profundizó en diálogo con la diaria María Eugenia Gómez, licenciada en Comunicación e integrante de Gestar Derechos. La profesional dijo que en esta oportunidad decidieron enfocarse en el posparto porque es “una etapa que por lo general queda un poco más olvidada”.
Al igual que con la encuesta anterior, la idea es plasmar toda la información que surja en un nuevo informe, para que “quede a disposición como una herramienta para mostrar también a los equipos de salud que la violencia obstétrica existe, que genera consecuencias en la mujer, en su bebé y en su entorno, y poder presentar datos tangibles y concretos para mostrar la realidad, pero también poder realizar luego buenas prácticas en la atención”, señaló la vocera, que en ese sentido aseguró que el grupo pretende “generar esta información para las familias y para los equipos de salud que están en contacto con esas familias”.
Eventualmente, otro objetivo es que los resultados de la encuesta lleguen a la órbita estatal, con “recomendaciones a las personas que están en lugares de poder de decisión para poder realizar políticas públicas”, afirmó Gómez.
La encuesta estará disponible hasta el próximo 31 de julio y se puede acceder a través de las redes sociales de Gestar Derechos o en este link.
¿Qué reveló la primera encuesta?
La propuesta de realizar la primera Encuesta Nacional de Nacimientos surgió a fines del 2020, cuando la organización identificó “los pocos datos con los que se contaba hasta ese año en relación a la violencia obstétrica en nuestro país”, señaló Gómez. En esa línea, recordó que hasta el momento se contaba con el dato que arrojaba la Segunda Encuesta Nacional de Prevalencia sobre la Violencia Basada en Género y Generaciones, que es de 2019, y que constituye “la última encuesta a nivel Estado que se ha realizado y desde ese entonces no contábamos con otros datos”, resaltó. Esa encuesta oficial de 2019, que por primera vez incluyó mediciones de violencia de género en el sistema de salud, arrojó que 17,4% de las mujeres encuestadas sufrieron alguna manifestación de violencia obstétrica.
El primer sondeo de Gestar Derechos recogió las respuestas de 899 mujeres y, si bien participaron personas de los 19 departamentos del país, la amplia mayoría (74,2%) vivía en Montevideo. En tanto, 82% pertenecía a instituciones médicas de asistencia privada, 12,3% de salud pública y 5,7% de seguros médicos privados.
En el capítulo sobre embarazo, la encuesta reveló que a 90,8% de las mujeres se les permitió estar acompañadas en las consultas y que 23,2% no realizó ningún tipo de preparación para el nnacimiento. la vez, de 338 mujeres que realizaron un plan de parto o nacimiento, 28,4% manifestó que no existió diálogo en relación a los cambios que el equipo de salud realizó al plan presentado. Gómez recordó que, en Uruguay, el decreto 339/019 reglamentario de la Ley 19.580 de violencia basada en género establece en su artículo 15 la importancia de la elaboración de un Plan de Parto y Nacimiento.
Respecto del trabajo de parto y nacimiento, y en base a 688 respuestas, las encuestadas respondieron que se les practicaron distintas intervenciones sin aviso previo: 29,2% mencionó la episiotomía; 21,6% reportó tactos; 15,8% rotura artificial de membranas;
13,6% divulsión o dilatación manual de cuello de útero; 11,9% una maniobra de Hamilton para inducir el parto; y 11,1% la maniobra de Kristeller –una técnica desautorizada por la Organización Mundial de la Salud en la que se ejerce presión externa con los puños o el antebrazo en la parte superior del abdomen para empujar el útero y acortar el período expulsivo durante el parto–.
El estudio mostró otras situaciones de vulneración de derechos de las mujeres, como no haberles permitido la ingestión de agua ni de alimentos (36,4%) o no permitirles elegir alternativas para el alivio del dolor (53,5%).
En cuanto al posparto inmediato, entre 678 respuestas, 23,6% tuvo clampeo (o pinzamiento) oportuno de cordón, 38,6% respondió que clampearon el cordón mientras aún latía (con los riesgos que conlleva), y 37,9% no recordaba el momento en que se realizó esta práctica. A su vez, 35,7% de las mujeres que respondieron haber practicado el contacto piel con piel con sus bebés consideraron que el tiempo fue insuficiente.
Violencia obstétrica: todo lo que falta
Gómez dijo que, en la actualidad, el panorama en materia de violencia obstétrica sigue siendo “bastante complejo, sobre todo porque nos cuesta llegar a los equipos de salud, a los trabajadores de la salud que están en contacto con las mujeres y con las personas gestantes en estas situaciones de embarazo, parto y nacimiento, muy relacionado también con esto de no integrar el concepto de violencia obstétrica, de que existe y de que hay que trabajar sobre ello”. La vocera aclaró que “obviamente que no son todos los profesionales” y la organización trabaja en conjunto con muchos especialistas “para mejorar las prácticas”.
Por otro lado, resaltó que en los casos de violencia obstétrica que han llegado a denunciarse y están en proceso judicial, las mujeres denunciantes “todavía no han tenido respuestas”. Este escenario impulsó al colectivo a realizar en 2025 el documental Nacer con respeto: rompiendo el silencio sobre la violencia obstétrica, que narra “cuatro situaciones concretas de cuatro mujeres de nuestro país, junto a la palabra de Romina Gallardo, abogada y cofundadora de Gestar Derechos, y Gilda Vera, partera obstetra y activista de muchos años”.
“Elegimos y propusimos este camino del arte y del audiovisual para difundir la temática a través de estas historias porque justamente la respuesta de parte del Estado y del Ministerio de Salud Pública no está siendo acorde a lo que denuncian estas mujeres”, explicó Gómez. La idea es que, a través del proyecto audiovisual, se puedan “generar diálogos con estudiantes, con distintas facultades, con municipios; empezar a trabajar en territorio para poder acercar la temática y a su vez trabajar para visibilizar y poder divulgar esta situación en nuestro país”.
