Las compras online “llegaron para quedarse” y un ejemplo de ello son los resultados del último informe, que muestran que la mayoría de las personas buscaron información por internet antes de adquirir un producto, dijo a la diaria el presidente de la Cámara de Economía Digital, Andrés Marrero.
“Aunque el 64% compró en tiendas físicas, casi 6 de cada 10 personas buscaron información online antes de decidir. La experiencia digital y las redes sociales son protagonistas y definen la mayoría de las compras, incluso las que suceden en puntos de venta físicos”, afirmó Marrero.
El presidente de la Cámara de Economía Digital destacó del informe el hecho de que se “consolidó” el e-commerce (compra y venta de productos o servicios a través de internet) y crecieron “las compras en marketplaces [plataformas digitales de comercio electrónico], lo que eleva el nivel de competencia, las expectativas del consumidor y el desafío para las empresas locales”.
Asimismo, consideró que las “compras digitales llegaron para quedarse”. “El comercio digital es infraestructura básica del consumo, no una tendencia pasajera. La discusión ya no es si crece, sino cómo evoluciona y cómo se integra de la mejor forma con el comercio físico”, añadió.
Marrero dijo que el comercio digital puede tener un impacto “muy relevante en productividad, competitividad y atracción de inversión”. “El comercio 100% digital ya representa el 3% del PIB [producto interno bruto] y tiene potencial para convertirse en uno de los motores de crecimiento de Uruguay”.
“No poner el comercio digital en el centro es desconocer las reglas de juego del mundo hoy. La centralidad de la experiencia digital en el comercio ya no es opcional para el país ni para los comerciantes”, afirmó.
Según el informe “Tendencias de consumo durante fiestas tradicionales”, que fue publicado el 20 de enero por la Cámara de Economía Digital y la Cámara de Comercio y Servicios, en el 40% de los casos las personas buscaron y compraron los productos en un local comercial, mientras que el 35% de las personas buscó y compró los productos en el canal online.
No obstante, el 24%, si bien buscó los productos de forma online, los terminó comprando en un local comercial, y sólo un 1% de los consumidores buscaron en el local comercial y compraron online.
“De esta forma, al igual que el año anterior, se mantiene la relevancia de la compra en el local comercial (64%) frente al canal online (36%), así como también la complementariedad entre ambos canales, ya que, más allá de dónde finalmente se terminó realizando la compra, el 59% de las personas encuestadas realizó la búsqueda de los productos a comprar en el canal online”, añadió.
Otros resultados del informe
Entre las personas que realizaron la compra online, un 44% lo hizo a través de marketplaces locales, seguido por las compras realizadas en la tienda online propia del comercio: 38%. Estos resultados “se mantuvieron incambiados respecto al año previo”.
“Por su parte, las compras en marketplaces de China alcanzan un guarismo del 12% (aumentando 4 puntos porcentuales respecto al registro del 2024), mientras que la participación de los marketplaces de Estados Unidos se mantuvieron en el orden del 6%. De esta forma, las compras en tiendas online o marketplaces del exterior tuvieron una participación del 18%”, sostuvo.
Sobre los medios de pago utilizados, el uso de la tarjeta de crédito alcanzó el 53%, seguido por la tarjeta de débito (38%) y el dinero en efectivo (7%), “mientras que los pagos a través de transferencias bancarias y programas de fidelidad alcanzan niveles bajos de incidencia”.
El estudio consistió en un formulario online realizado a 695 personas entre el 7 y el 13 de enero.
Agentes de IA
Por su parte, Marrero sostuvo que la experiencia digital “dejó de ser una alternativa y pasó a ser parte estructural del proceso de compra”.
“El consumidor compara más, exige más y elige con mayor libertad entre opciones locales y globales. Crece el uso de agentes de IA como asistentes en la toma de decisión, y la decisión de compra está en la mayoría de los casos influenciada por un bagaje importante de información, mensajes y experiencias que sucedieron antes en el territorio digital”.
Esta situación “desafía” a los comerciantes locales, que enfrentan la necesidad constante de competir con códigos nuevos y en experiencia de usuario, precio y servicio, añadió.
“El comercio es una actividad que requiere cada vez más profesionalización, tecnificación, creatividad para sortear dificultades y adopción de tecnologías por parte de sus protagonistas”, sostuvo.
Situación de Uruguay
Consultado sobre la situación de Uruguay en materia de compras digitales, Marrero dijo que Uruguay se encuentra “bien posicionado” en la región por su conectividad, bancarización y nivel de adopción digital. “Puede aspirar a ser un hub regional, pero para eso necesita mejorar logística, talento y reglas que acompañen un mercado cada vez más global”, añadió.
Con respecto a los desafíos, consideró que principalmente son culturales y de capacidades. Mencionó la “falta de mindset [mentalidad] digital a nivel de los tomadores de decisiones y los equipos de trabajo, talento especializado y estructuras internas preparadas”. “A eso se suman desafíos logísticos y regulatorios en un contexto de competencia global”, agregó.
Asimismo, dijo que es necesario que desde el Estado se impulse un “marco regulatorio moderno y habilitante, logística y aduanas más ágiles, y una fuerte agenda de formación de talento e incentivo a la inversión privada en innovación y tecnología”.
“El objetivo del comercio uruguayo a nivel de regulación es poder competir en igualdad de condiciones con las reglas de juego y los códigos del comercio global y potenciar la digitalización de las empresas”, añadió.
Sostuvo que de cara a 2030 se imagina un ecosistema “más integrado, profesional y competitivo”, en el que la “tecnología sea protagonista en la gestión y en la toma de decisiones, la logística sea un diferencial y las empresas compitan por valor, no sólo por precio”.
Por último, consideró que de cara al futuro la IA, el uso de datos, la automatización, la experiencia conversacional y la ciberseguridad serán “claves” y se verán “como herramientas concretas para mejorar experiencia, eficiencia y toma de decisiones”.