Las brasileñas hicieron un torneo muy cercano a la perfección y, al ganarle, el domingo, a Colombia 3 a 0 se coronaron como campeonas de la Copa América por séptima vez en ocho ediciones, logrando clasificar a la Copa del Mundo Francia 2019 y a los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Menos esperable fue el gran torneo de las locales ya que lograron el segundo lugar en el cuadrangular final. De esa forma, Chile clasificó directamente a la Copa del Mundo y disputará una plaza para ir a los Juegos Olímpicos ante una selección de la CONCACAF.

Brasil llevó a su mejor representación femenina acudiendo a las consagradas figuras encabezadas por Marta, Cristiane y la formidable volante Formiga que está impecable con sus 41 años de edad. Un equipo que está fuerte en todas sus líneas luego del cambio de mano en la dirección técnica. Ya no está Emily Lima, ahora conduce el paulista Vadão, de vasta experiencia en el fútbol masculino brasileño y con un pasaje por la misma selección femenina en los Juegos Olímpicos del 2016. Entre las otras destacadas relumbró la delantera Beatriz Zaneratto (Bea) y fueron muy eficaces las defensas centrales Mónica y Rafaelle.

En la ronda final, las brasileñas vencieron a Chile 3-1, a Argentina y finalmente, a Colombia, en ambos casos 3 a 0. En el Grupo B había vencido a Argentina 3-1, Ecuador 8-0, Venezuela 4-0 y Bolivia 7-0. Recibió sólo dos goles y convirtió 31. Obviamente, muy buen registro.

La sorpresa chilena

La clasificación de las locales como segundas, produjo un éxito enorme en cuanto a concurrencia a los estadios y a mediciones de audiencia en transmisiones televisivas. La ronda final se jugó a escenario lleno en el Estadio La Portada de la ciudad de la Serena. Luego de los dos empates iniciales, dos tanteadores de 1 a 1 con Paraguay y con Colombia, la gente comenzó a entusiasmarse más y más luego del apretado triunfo ante las celestes por 1 a 0 y la goleada 5-0 frente a Perú.

A partir de esos hechos, la Conmebol calificó a la Copa América femenina como “un rotundo éxito en el promedio de asistencia de público en los estadios y visualizaciones de los partidos en vivo”.

“Hay que ser sinceros, en un inicio nunca pensamos que la Copa provocaría esto. Sabíamos que podíamos tener una buena sintonía, pero a estos niveles nos sorprendió a todos”, destacó Guillermo Muñoz, editor general de contenidos de Chilevisión y productor ejecutivo de la Copa América Femenina en declaraciones al portal de la Conmebol.

Los puntajes de la ronda final dejaron a Brasil con 9 puntos, Chile 4, Argentina 3 y Colombia 1.

Las chilenas empataron 0 a 0 con Colombia en la segunda etapa y vencieron claramente a Argentina 4-0 en el partido final jugado el domingo pasado.

Las argentinas, por su parte, pueden sentirse satisfechas: han vuelto al primer plano sudamericano y su triunfo fundamental para lograr el tercer puesto fue el que lograron en la fecha inicial de la fase final cuando derrotaron a Colombia 3 a 1.

Esa tercera posición les da derecho a disputar un cupo para los Juegos Olímpicos ante una selección africana. Y también se ganaron un lugar en los Juegos Panamericanos Perú 2019 al igual que Colombia y Paraguay, como terceros, cuartos y quintos de esta Copa, agregándose las peruanas como locales. Aunque lograron ese premio consuelo -que tuvo Uruguay en 2007 por su tercer puesto en el Sudamericano de 2006- para paraguayas y colombianas el resultado obtenido es calificado como “fracaso”.

¿Premio o castigo?

Esas premiaciones que parecen ser muy generosas son, por lo contrario, el síntoma más claro de una muy mala programación. Un torneo cada cuatro años señala uno de los grandes déficits de la Confederación Sudamericana de Fútbol en su aporte hacia el fomento del femifútbol sub continental. Esa modalidad en crecimiento constante necesita mayor cantidad de torneos de mayores. Un torneo sudamericano cada cuatro años es, en estos momentos – y lo fue desde muchos años atrás porque eso se repite desde 1991- una decisión absurda en tanto no promueve el desarrollo de la modalidad futbolística de las mujeres. El paréntesis entre un torneo y otro no debería superar los dos años y diversificar las distintas clasificatorias. No es un disparate, es lo que sucede con los torneos juveniles Sub 20 y Sub 17, en esos casos porque lo exige FIFA, no porque lo conceda la Conmebol.

Al final, repasamos las posiciones finales del quinto puesto en adelante: 5º) Paraguay con 7 puntos, 6º) Venezuela 6, 7º) Bolivia 3, 8º) Uruguay 1 (2/11), 9º) Perú 1 (1/12) y 10º Ecuador sin puntos.

Un balance de la actuación uruguaya merece un análisis especial, que deberá seguir a este enfoque más general.