Los hinchas tricolores como en un éxodo fueron bajando hasta su ombligo, el Gran Parque Central, que se lució con los reflejos en el gesto de la gente. Las banderas, de todos los barrios y de todos los pueblos. De Pando a Paso de los Toros, de Melo al Barrio Maracaná. El Morro se sostiene en lienzos con su nombre, y es que los ídolos o son del pueblo o no son ídolos. El Morro se parece a la hinchada tricolor.

El equipo de Martín Ligüera encontró el primer gol en los pies de Camilo Cándido, que tomó un rebote y cuando todavía había gente acomodándose en las tribunas la colocó lejos del gran arquero coloniense Santiago Mele. Plaza demoró entonces aún más en parecerse a lo que viene siendo. Fue desde la voz del arco armándose para empatar, a la vez que se encontraba consigo mismo.

Nacional, por su parte, tampoco hizo una gran primera parte. Quizás haya sido el ingreso tempranero de Brian Ocampo lo que terminó de despertar la batucada de la Abdón Porte. El floridense entró por Matías Zunino que se retiró con una molestia. Plaza, aunque todavía tímido, brilló en ocasiones por la velocidad de Nicolás Dibble y el buen juego de Leonai. Es, sin dudas, de los mejores exponentes del campeonato el equipo de Espinel.

El segundo tiempo empezó con Diego Polenta tendiendo la mano a Leandro Suhr que giró sobre sí mismo y consiguió la falta. El defensa reconoció el gesto técnico del rival pero el árbitro le mostró amarilla. De esa jugada surgió el gol del empate. Entre la pasividad defensiva y cuando la hinchada volvía a cantar, Renzo López tocó sutilmente a la red. Dibble tuvo el segundo tras error de Nicolás Marichal y la gente empezó a impacientarse. Rochet creció como figura.

Un pibe tiró papel picado en la cabeza de su padre inmutable. En el área pidieron penal. El árbitro expulsó al preparador físico de Plaza y este en un gesto parecido al del botija pateó una pelota para cualquier lado. El partido se cargó de tarjetas amarillas y Ligüera pareció oír a la hinchada, que a gritos pidió a D'Alessandro. Por contrapartida, Espinel mandó al Cebolla Rodríguez, lo que desató la silbatina.

Plaza supo jugar el segundo tiempo, usó la impaciencia del tricolor a su favor y pudo replegarse y ser peligroso de salida. Renzo López fue una referencia constante. Nacional empujó como pudo, por momentos desprolijo, por momentos dependiente de Ocampo, que fue el más insistente. Lo ganó Nacional pisando la hora, desde el banco. Santiago Ramírez, en la línea final, la empujó con todo el cuerpo. Fue agónico triunfo tricolor en La Blanqueada.

Detalles

Estadio: Parque Central
Árbitros: Andrés Cunha, Nicolás Tarán, Mathías Muniz.

Nacional (2): Sergio Rochet; Armando Méndez, Nicolás Marichal, Diego Polenta, Camilo Cándido; Diego Rodríguez (72' Santiago Ramírez), Felipe Carballo, Matías Zunino (37' Brian Ocampo), Alfonso Trezza (72' Andrés D'Alessandro); Maxi Cantera (63' Leandro Fernández), Gonzalo Bergessio. Entrenador: Martín Ligüera.

Plaza Colonia (1): Santiago Mele; Haibrany Ruiz Diaz, Nicolás Olivera, Yvo Calleros, Emilio Zeballos; Álvaro Fernández (78' Cristian Rodríguez), Leonai Souza, Gonzalo Camargo, Leandro Suhr (86' Imanol Enríquez); Nicolás Dibble (78' Elías Umeres), Renzo López. Entrenador: Eduardo Espinel.

Goles: 9' Camilo Cándido (N), 50' Renzo López (PC), 90' Santiago Ramírez (N).