A los cinco minutos Peñarol avisó. Frente a los televisores se levantaron de los asientos. En lo que a la postre sería el último partido oficial de Cristian Cebolla Rodríguez con los aurinegros, Peñarol, el cuadro de sus amores, se enfrentó a Fénix en el Campeón del Siglo. El equipo de Juan Ramón Carrasco reflejado en el metal de copas internacionales, tuvo en Maureen Franco la vulnerabilidad potencial de la defensa rival. Cuando se encontraron con Bryan Olivera tiraron cosas.

El diez de Fénix supo aferrar músculos a huesos para trancar dos tibias con la globa al medio, también supo aplicar la deportividad a la cuestión estética de un dribling. El primer gol sin embargo llegó tras un gran pase del húngaro, más que raíces futboleras, Krisztian Vadocz. Agustín Álvarez Martínez definió donde duele tras un centro bajo.

En el fondo de Fénix Ignacio Pallas serio cómo de costumbre, aunque la falta de cohesión entre los individuos, desnudó al fondo. El segundo gol llegó de una picardía de David Terans que robó una pelota indómita que corría entre los zagueros. Se cayó la mandíbula de Juan Ramón Carrasco. Parecieron apagarse todos los intentos y las especulaciones.

Hubo algo sostenido en la visita que es quizás el quid para arrastrar maletas. Ignacio Pereira, Maureen Franco. Por ahí llegó el descuento. El Mono Maxi Pereira jugó una pelota atrás que pareció de nadie, Pereira se quedó con la carta y tocó para que Maureen Franco convierta una vez más en su vida.

Pero duró poco el recorte de ventajas. Fue nuevamente David Terans el que tejió una individual que terminó con un remate de pool. La baranda en el travesaño. El gol, ese estado. Muy a su pesar el equipo de Carrasco siguió en la misma. Buscando en el banco las fichas ciertas. Por eso Luciano Nequecaur entró a trillar entre los defensas. En el banco de Peñarol el movimiento quizás sea eterno. Ingresó Christian Rodríguez por última vez con la camiseta aurinegra.

El futbolista, de las entrañas del interior del país, debutó hace un montón de años con esta camiseta y lució el criollismo de su juego por grandes equipos alrededor del mundo. Cuando un futbolista se retira quedan láminas cortadas en el aire.

Peñarol supo mantener lo conseguido. Por última vez uso el prendedor de la suerte con el numero siete. El gurí aquel de las inferiores. El ídolo, otro, para las páginas. Fénix pudo acortar distancias en una patriada del sempiterno Juan Álvez, que apareció como un nueve. En Peñarol también ingresó Fabián Estoyanoff, como despidiéndose.

Peñarol ganó en el Campeón del Siglo en lo que significó el último partido de Christian Cebolla Rodríguez que dejaría la práctica activa del fútbol profesional. Quizás también haya sido el último partido, al menos con la camiseta que tantas alegrías recíprocas le significó. Fénix clasificó a las Copas, Carrasco levantó la mandíbula.

Detalles

Estadio: Campeón del Siglo.

Árbitros: Gustavo Tejera, Martín Soppi, Andrés Nuevas.

Peñarol (3): Kevin Dawson; Joaquín Piquerez, Fabricio Formiliano, Gary Kagelmacher, Giovanni González (87’ Fabián Estoyanoff); Walter Gargano, Krisztian Vadocz (79’ Christian Rodríguez), Facundo Torres, Mono Pereira (87’ Juan Manuel Acosta); David Terans, Agustín Álvarez Martínez (79’ Ariel Nahuelpan). Entrenador: Mauricio Larriera.

Fénix (1): Francisco Casanova: Fernando Souza, Juan Alvez, Andrés Barbosa (46’ Richard Núñez), Ignacio Pallas (46’ Jhonatan Toledo); Ángel Rodríguez, Camilo Núñez, Fernando Alfaro, Bryan Olivera (46’ Luciano Nequecaur): Ignacio Pereira (78’ Kevin Alaniz), Maureen Franco (78’ Nicolás Ruiz). Entrenador: Juan Ramón Carrasco.

Goles: 32’ Agustín Álvarez Martínez (P), 46’ y 64’ David Terans (P), 57’ Maureen Franco (F).