Dos torneos de confederaciones importantes en fútbol en general y en fútbol femenino en particular han tenido lugar en fechas similares, incluidas las finales realizadas el mismo fin de semana. Ese hecho da paso a comparaciones que deben ser relativas en tanto es muy distinto el desarrollo del fútbol de mujeres europeo y el sudamericano.

Un gol de penal de la delantera Debinha hizo que Brasil venciera 1-0 a la combativa y lujosa Colombia el sábado 30. De este modo conquistó su octava Copa América y culminó el torneo con seis partidos ganados en igual cantidad de disputados, con 20 goles y sin haber recibido ninguno.

Lo hizo sin Marta, lesionada a sus 36 años; sin Formiga, retirada de la selección, y sin Cristiane, que no fue considerada por la directora técnica. Las tres estuvieron ausentes por primera vez en casi 20 años. Debinha, Beatriz Zaneratto y Adriana fueron la base de la nueva matriz.

Al día siguiente, en Londres, fue la final entre Inglaterra y Alemania. Las inglesas dieron satisfacción a su público con otra victoria por un gol, el 2-1 ante las alemanas en su primera Eurocopa.

Parecidos y diferencias

El glamour positivo del mapa de Inglaterra cubierto de partidos, la final con aforo completo en el máximo escenario inglés, el mítico Wembley, los mayores avances del profesionalismo en la mayoría de las futbolistas europeas en relación a las sudamericanas, entre otros elementos, hacen imposible una comparación directa. Se puede sumar un dato: hay jugadoras sudamericanas –uruguayas entre ellas– que desarrollan su actividad en países europeos y, por el contrario, no hay jugadoras europeas que jueguen en América del Sur.

En la Copa América Femenina se jugó sólo en tres ciudades –Armenia, Cali y Bucaramanga–, quedando la capital Bogotá y otras ciudades futboleras excluidas. Hubo estadios con asistencia raleada en varios partidos. Las transmisiones televisivas en nuestros países estuvieron a cargo de medios de menor importancia que los que se encargaron de similar tarea en la Eurocopa. Eso marca una llegada muy menor al gran público, aunque deben reconocerse esfuerzos por satisfacer la demanda de quienes siguen el fútbol femenino, en nuestro país, más que nada vista en la cobertura de los partidos de las celestes, aunque no en la totalidad del campeonato.

Por primera vez en su historia, el torneo entregó una jugosa retribución de 1,5 millones de dólares al campeón y de 500.000 dólares al segundo puesto, más allá de que hubiera sido mejor distribuir esos dineros con mayor amplitud.

Millie Bright, de Inglaterra, luego de la victoria ante Alemania por la Eurocopa Femenina, en el estadio de Wembley, el 31 de agosto, en Londres.

Millie Bright, de Inglaterra, luego de la victoria ante Alemania por la Eurocopa Femenina, en el estadio de Wembley, el 31 de agosto, en Londres.

Foto: Justin Tallis / AFP

Las selecciones favoritas llegaron a las respectivas finales. En Europa, las alemanas, ganadoras de la mayoría de las Eurocopa –ocho en 12 ediciones– perdieron el duelo final ante Inglaterra y fueron subcampeonas por segunda vez. En el torneo de nuestra zona, en cambio, Brasil ratificó su superioridad impresionante con una nueva conquista del título; hubo una sola excepción, la registrada en la edición de Mar del Plata en 2006, cuando las argentinas se quedaron con el título. Colombia, segunda en América del Sur desde hace muchos años, mantuvo esa ubicación, esta vez en condición de local.

Las mujeres dirigiendo

Hay datos de estos días que hablan a favor de la cada vez mayor participación de mujeres como entrenadoras de selecciones femeninas.

Un registro fuerte es el que muestra a entrenadoras al frente de selecciones últimamente ganadoras en torneos de primera línea. La sueca Pía Sundhage dirigió a Brasil en la actual Copa América. La neerlandesa Sarina Wiegman estuvo al frente de la selección inglesa en la Eurocopa. La sudafricana Desiree Ellis logró la clasificación a la Copa Mundial dirigiendo a la selección de su país en la Copa Africana de Naciones celebrada en Marruecos. La china Shui Qingxia logró el título con la selección de su país en la Copa Asiática, y la neoguineana Nicola Demaine dirigió a Papúa Nueva Guinea, selección con la que se coronó con la Copa de las Naciones de Oceanía.

Esta Copa América fue la edición con más mujeres entrenadoras: la mencionada Sundhage en Brasil, Emily Lima en Ecuador, Pamela Conti en Venezuela y Rosana Gómez en Bolivia. En la Eurocopa fueron seis en 16 y dos de ellas dirigieron los equipos que se enfrentaron en la final: Sarina Wiegman estuvo al frente de las campeonas y Martina Voss de las alemanas.

Datos añadidos

Aunque todavía no hay detalles confirmados, está definida la realización de una primera finalísima Europa-América del Sur femenina, que se haría a partido único entre Inglaterra y Brasil. Este partido aún no tiene fecha ni sede definidas. La FIFA lo denominaría Copa de Campeonas Conmebol-UEFA.

Por último, y de suma importancia, la Conmebol confirmó que a partir de esta edición la Copa América Femenina pasará a disputarse cada dos años. La próxima, entonces, será en 2024.

Posiciones en Copa América 2022

Pos. Equipo Pj G E P Gf Gc DG Pts.
Brasil 6 6 0 0 20 0 20 18
Colombia 6 5 0 1 14 4 10 15
Argentina 6 4 0 2 13 6 7 12
Paraguay 6 3 0 3 10 12 -2 9
Chile 5 2 1 2 9 8 1 9 (*)
Venezuela 5 2 1 2 4 6 -2 6 (*)
Ecuador 4 1 0 3 9 7 2 3
Uruguay 4 1 0 3 6 9 -3 3
Bolivia 4 0 0 4 1 16 -15 0
10º Perú 4 0 0 4 0 18 -18 0

Brasil fue campeón por octava vez en nueve ediciones.

Brasil, Colombia y Argentina clasificaron directamente a la Copa del Mundo 2023.

Paraguay y Chile clasificaron al Repechaje Internacional por tres cupos mundialistas entre diez selecciones.

Brasil y Colombia clasificaron a los Juegos Olímpicos París 2024.

Argentina, Paraguay, Venezuela y Chile (por ser local) clasificaron a los Juegos Panamericanos de Chile 2023.