El fragmento del espectáculo de Doña Bastarda en el que se criticaba al nazismo utilizando la frase “los convierto en jabón” recibió muchos cuestionamientos, pero al mismo tiempo la prensa especializada destacó sus virtudes artísticas, más allá de su contenido. “Quizás la imagen utilizada fue demasiado fuerte y ofendió a muchos. Pero, más allá de eso, creo que es muy positivo que la polémica haya girado en torno a una parte que hablaba de cosas terribles desde una perspectiva seria, transcendental y comprometida, y no recurriendo a frivolidades como el humor y esas cosas”, opinó un periodista de carnaval en un programa radial.

Es que entre el público carnavalero y la prensa especializada existe un rechazo creciente hacia la tendencia de las murgas de incluir fragmentos que buscan mover a los espectadores a la risa. “Yo no digo que una murga no pueda meter un chistecito que otro cada tanto, pero no se puede abusar de ese recurso. La murga es dolor y padecimiento ante todas las cosas horribles que pasan, y también reflexión comprometida acerca de qué podemos hacer los seres humanos para cambiar las situaciones angustiantes que tienen lugar en este mundo, que son la mayoría. El humor no puede opacar este espíritu”, consideró otro periodista.

En defensa del carnaval: “Ir al tablado es una experiencia difícil desde el punto de vista emocional, que pone a prueba tu capacidad de resistencia ante los horrores del mundo, pero te hace más fuerte”. Carnavalero comprometido.