Blancos y colorados se han mostrado muy críticos por la orientación de la política exterior del gobierno, especialmente, por su relación con China. Según la visión mayoritaria de la oposición, cualquier muestra de acercamiento al gigante asiático puede generar “respuestas que son inconvenientes para nosotros”. “Yo entiendo que China es un socio comercial muy importante, pero tenemos que ser inteligentes. Cosas como el viaje de Yamandú Orsi a China, al frente de una delegación muy grande, puede provocar el enojo del Donald Trump que tengo adentro y que está haciendo una fuerza cada vez más grande para salir al exterior”, expresó un diputado colorado.

En una línea similar, un diputado nacionalista explicó que al Trump que anida en su yo interior le enoja mucho que un gobierno de izquierda abandone el alineamiento automático con Estados Unidos que debería mantener Uruguay todo el tiempo. “Es algo que nos ocurre prácticamente a todos los legisladores de la coalición, por lo que sería muy peligroso que el Trump que todos llevamos dentro desate su ira y empiece a guiar nuestras políticas. Sería peligroso sobre todo para nosotros, porque nadie nos votaría”.

La sentencia: “El comercio con Estados Unidos y Europa no debe tener sesgo ideológico”. Teórico coalicionista.