La opinión pública internacional se vio sacudida en los últimos días por dos acontecimientos que tomaron al mundo por sorpresa. Por un lado, el presidente Donald Trump dijo en una entrevista que le gustaría “tomar el petróleo de Irán”. En Israel, mientras tanto, el parlamento aprobó una ley que impone la pena de muerte a quienes cometan actos terroristas, pero solo si son palestinos y tras un juicio de tres meses. “En el panorama internacional uno está acostumbrado a ver noticias inesperadas que lo sorprenden, pero que haya ocurrido dos veces, con tan pocos días de diferencia, no es común. Cuando recién nos estábamos recuperando del shock inicial tras enterarnos de que Estados Unidos está atacando un país porque quiere quedarse con el petróleo llegó la noticia de que Israel iba a empezar a realizar ejecuciones sumarias de palestinos. Realmente la capacidad de asombro no tiene límites”, escribió el New York Times en un editorial. Estos dos acontecimientos también causaron un shock en la diplomacia europea. “Estos dos hechos dejan en claro una cosa: no hay que dar absolutamente nada por descartado, por más lejano que parezca. Hoy en día hasta las cosas más impensadas pueden volverse realidad”, declaró un diplomático belga.

El tiempo y la razón: “Siempre dije que Donald Trump era un villano y un psicópata”. Persona que había dicho eso en forma irónica para burlarse de la izquierda y ahora lo dice en serio.