El presidente de la República, Yamandú Orsi, retiró ayer su pedido de autorización para salir del país este mes, con lo que confirmó que no viajará a ver a Uruguay. Desde el entorno de Orsi reconocieron que el mandatario le estuvo “dando vueltas al asunto durante un buen tiempo”, pero finalmente se inclinó por la opción “más coherente”. “Yamandú no sería Yamandú si no da un par de vueltas antes de tomar una decisión, pero, sobre todo, no sería Yamandú si no se eliminase a sí mismo sin que nadie lo obligue”, explicaron fuentes cercanas a Orsi.
“Ir a ver a Uruguay hubiera sido un acierto desde el punto de vista de la imagen. No ir también tiene aspectos positivos en ese aspecto, porque muestra a un presidente que está preocupado y consustanciado con los asuntos del país. Pero haber decidido alguna de estas dos alternativas y mantenerse firme iba a ser un volantazo demasiado grande en su estrategia comunicacional”.
Pero este no habría sido el único motivo por el que Orsi se eliminó del Mundial. El presidente ya había decidido que, en caso de ir a ver a Uruguay, viajaría en su camioneta. “Era lo que le daba más seguridad, pero como tuvo que donarla, se quedó sin un medio de transporte confiable”.
Palabra del presidente: “Si llegamos a la final, voy. Creo”. Yamandú Orsi, Hamlet de la política uruguaya.
