Durante los primeros seis partidos del Mundial la selección de España recibió tan solo un gol, cosa que logró no solo gracias a una muy buena defensa, sino también por la solidez de su guardametas, Unai Simón. En el mundo del fútbol había gran expectativa por ver si Simón iba a ser capaz de cerrar un Mundial redondo en la final de ayer, pero desgraciadamente el golero no pudo jugar. Simón reconoció que el partido le dejó un gusto agridulce. “Por un lado estoy muy feliz de que España haya ganado el Mundial, pero tengo que reconocer que me siento un poco decepcionado por no haber podido jugar la final. Honestamente no me esperaba que Argentina no pateara al arco ni una sola vez en el tiempo reglamentario. Pateó solamente tres veces a partir de los 117 minutos de juego, y ninguna de esas pelotas fue al arco. Me daría mucha vergüenza decir que estuve entre los futbolistas que jugaron la final”.
De todas maneras, Simón, de 29 años, se mostró confiado en que podrá jugar dos o tres mundiales más. “Espero tener la revancha y que me toque jugar una final contra un equipo que entienda que es muy difícil salir campeón del mundo sin patear al arco”.
Tarea cumplida: “Más que esto no podíamos hacer”. Gianni Infantino, tano aporteñado.
