Los estafadores que en las últimas semanas enviaron mensajes falsos haciéndose pasar por Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares para cobrar supuestas multas de tránsito resolvieron abandonar la maniobra tras conocer un dato que consideran devastador para su modelo de negocios: el 77% de las multas reales tampoco se paga.
“Nos metimos en el peor negocio fraudulento de la historia: es como si estuviéramos vendiendo algo que el uruguayo ya consigue gratis”, explicó uno de los estafadores, que reconoció haber quedado desconcertado al descubrir que una multa auténtica puede permanecer impaga eternamente sin necesidad de ningún enlace sospechoso.
El grupo evalúa ahora dedicarse a estafas más prometedoras, aunque enfrenta un problema: “Necesitamos encontrar algo que los uruguayos tengan muchas ganas de pagar”.
