En la mañana del martes, la ministra del Interior en funciones, Nancy Faeser (SPD), parecía de buen humor. Presentó en Berlín la “Revisión de la política migratoria del Gobierno Federal 2021-2025” y destacó que estaba orgullosa de los logros alcanzados. Con ello se refería, por una parte, al aumento de la inmigración de trabajadores cualificados y a las nuevas medidas de integración y, por otra, al importante endurecimiento de la política de asilo en los últimos años.

“Pocas cuestiones han generado tanta polarización, y los hechos son aún más importantes”, afirmó Faeser, y explicó las cifras: desde el comienzo de la guerra de agresión rusa, Alemania ha acogido a 1,2 millones de ucranianos. Esto salvó vidas, dijo la ministra, quien prometió apoyo mientras continúe la guerra.

También sacó una conclusión positiva en el ámbito de la inmigración cualificada. La ley, que facilita el acceso de trabajadoras y trabajadores calificados, así como la reforma a la ley de ciudadanía, que permite una naturalización más rápida, han llevado a que se emitan significativamente más visas de trabajo. Según el informe, la cifra ha aumentado de forma constante desde 2021, y alcanzó un máximo de alrededor de 172.000 en 2024, lo que supone un incremento del 77%. El número de visas de estudiantes emitidas también ha aumentado de forma considerable.

Faeser habla de manera diferente en lo que respecta a la política de asilo: “Hemos reducido significativamente la migración irregular a pesar de las crisis y guerras que estamos viviendo actualmente”, dijo. Señaló el número de solicitudes de asilo presentadas: en el primer trimestre de 2025 se presentaron 35% menos de solicitudes de asilo que en el mismo período del año anterior y la mitad que en 2023. El año pasado hubo un total de 213.000 solicitudes.

Más rechazos en la frontera

Faeser citó tres razones para estos resultados: la aceleración y digitalización de los procedimientos de asilo, el refuerzo del personal de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF) y el endurecimiento de los controles fronterizos. Desde octubre de 2023, el gobierno federal reforzó los controles en algunas fronteras estatales y los extendió a todas las fronteras estatales en setiembre de 2024. Durante todo este período, se detuvo a 2.000 contrabandistas, se detectaron 86.000 entradas ilegales y se devolvió a 50.000 personas. Desde 2022, el número de deportaciones también ha aumentado un 55% en comparación con 2022.

Clara Bünger, experta en política jurídica y de refugiados del partido La Izquierda, criticó la valoración de Faeser: “Quienes celebran la deportación y el rechazo como éxitos políticos devalúan el derecho a la protección y ponen en riesgo los derechos humanos”, afirmó.

El presidente de la BAMF, Hans-Eckhard Sommer, también fue duramente criticado ayer. En un acto organizado por la Fundación Konrad Adenauer, pidió un cambio radical de rumbo en la política de asilo. En el futuro debería haber cuotas en lugar de solicitudes de asilo individuales. En concreto, Sommer propuso que la Unión Europea determine tanto el número total de solicitantes de asilo que serán admitidos como los países de origen desde los que se puede presentar una solicitud.

“El hecho de que el presidente de la BAMF cuestione un bien tan valioso como el derecho fundamental al asilo y ataque nuestro sistema jurídico es incompatible con su cargo”, afirmó Felix Banaszak, presidente federal de Alianza 90/Los Verdes. Él y otros políticos de Los Verdes y de La Izquierda piden la dimisión de Sommer.

Nancy Faeser, quien dirige la BAMF como ministra del Interior, dijo en respuesta a la propuesta de Sommer que quería defender el derecho fundamental al asilo en Alemania.

Este artículo fue publicado originalmente por Die Tageszeitung.