El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur continúa dando coletazos. Este jueves, el Parlamento Europeo rechazó una moción de censura contra la Comisión Europea por 165 votos a favor, 390 en contra y diez abstenciones, por lo que Ursula von der Leyen superó la cuarta medida de este tipo desde julio de 2025. Un grupo parlamentario integrado por partidos de ultraderecha presentó el documento y utilizó como argumento la “persistente incapacidad” de la presidenta de la comisión para “escuchar a los agricultores”, asi como indicó que las instituciones “son hoy más débiles que nunca”.
Además de lo anterior, la semana pasada este medio informó que el Parlamento Europeo tenía previsto votar una solicitud de dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), un trámite que se aprobó este miércoles por 334 votos a favor y 324 en contra, y, según Efe, podría dilatar la ratificación parlamentaria del tratado dado que, de media, puede tardar entre 18 y 24 meses.
Según la Eurocámara, el Reglamento del Parlamento plantea que una décima parte de los miembros que componen la cámara –es decir, 72 eurodiputados en 720– puede “presentar una moción de censura contra la comisión”: en particular, esta llevaba más de 100 firmas, y, según Efe, además del grupo que la planteó la firmaron algunos eurodiputados de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y de la Europa de las Naciones Soberanas (ESN). “La votación debe ser nominal y, para salir adelante, una moción de censura ha de recibir una mayoría de dos tercios de los votos emitidos, así como el respaldo de la mayoría de los miembros que integran la cámara”, consignó la institución.
En este caso, el documento fue presentado por el grupo Patriotas por Europa. De acuerdo con la información que la agrupación vertió en su página web, la facción se constituyó como grupo político del Parlamento Europeo en junio de 2024 y, tras las elecciones de ese año, se presentan como “el tercero más grande” con un total de “86 eurodiputados de 14 delegaciones”. Está integrado por partidos de extrema derecha como Vox de España, Chega de Portugal –que pasó a la segunda vuelta presidencial del país ibérico, por lo que podría convertirse en oficialismo– y Reunión Nacional de Francia, entre otros.
“La Unión y la Comisión son hoy más débiles que nunca debido a la persistente incapacidad de la presidenta de la Comisión para escuchar a nuestros agricultores y ciudadanos y responder a los retos más urgentes de la Unión, como el declive de la agricultura y las zonas rurales, el deterioro de la seguridad alimentaria y la falta de transparencia”, señaló la moción que presentaron y pretendía censurar a Von der Leyen. Agregó que “la agricultura y los agricultores europeos se han visto directamente perjudicados por el hecho de que la Comisión haya excedido reiteradamente las competencias conferidas por los tratados” y, entre ellos, consideró que “lo demuestran los acuerdos comerciales entre la Unión y el Mercosur”.
El lunes, la votación tuvo como antecedente un debate en el pleno a cargo del comisario de Comercio y Seguridad Económica –y también de Relaciones Interinstitucionales y Transparencia–, el eslovaco Maroš Šefčovič, quien firmó el documento el 17 de enero en la capital de Paraguay, Asunción, acompañado por el presidente de la República, Yamandú Orsi, y jerarcas de los países latinoamericanos que integran el bloque.
“Navegamos por un panorama geopolítico turbulento y somos testigos de la fragmentación del multilateralismo y del orden basado en reglas”, consideró frente a los eurodiputados. En línea con el planteamiento de Von der Leyen en Davos, Šefčovič consideró que el acuerdo, además de ser beneficioso, “envía un mensaje contundente al mundo”: “Elegimos el comercio basado en reglas en lugar del comercio basado en el poder; multilateralismo sobre unilateralismo; beneficio mutuo por encima de las ganancias unilaterales; sostenibilidad por encima de la explotación de la naturaleza, y construimos asociaciones confiables basadas en la amistad y el respeto mutuo”, listó.