Un diplomático cubano acusó a Estados Unidos de “piratería internacional” mientras Washington continúa bloqueando el acceso del petróleo venezolano a la isla caribeña tras el ataque militar estadounidense sobre Caracas y el derrocamiento y traslado a Nueva York del hasta entonces presidente Nicolás Maduro.
Carlos de Céspedes, embajador de Cuba en Colombia, declaró en una entrevista con la cadena catarí Al Jazeera que Estados Unidos está imponiendo un “asedio marítimo” al país.
“Cuba enfrenta amenazas estadounidenses más poderosas que en los 67 años transcurridos desde la revolución”, declaró Céspedes en referencia a décadas de sanciones severas y amenazas militares de las sucesivas administraciones de Washington.
Sobre este último punto, desde hace tres semanas el gobierno cubano presidido por Miguel Díaz-Canel dispuso el inicio de maniobras militares en el contexto de las crecientes tensiones con la Casa Blanca, para contrarrestar un eventual intento de invasión a la isla.
Desde que las fuerzas estadounidenses se llevaron a Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, a Nueva York, donde están siendo juzgados acusados de varios cargos criminales, el flujo de petróleo venezolano a Cuba prácticamente se detuvo, lo cual amenaza seriamente con agudizar la crisis energética instalada en la isla de manera endémica.
En las últimas décadas y en el marco de la cooperación mutua entre los dos países, Venezuela ha sido el principal proveedor de petróleo de Cuba.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró poco después de la intervención militar sobre Caracas que no habría “nada” de petróleo venezolano dirigido a Cuba.
Además, la Marina estadounidense incautó petroleros venezolanos en el Caribe, una medida que, según sus críticos, constituye piratería.
“Cuba está a punto de caer”, dijo Trump el 5 de enero, sólo dos días después del derrocamiento de Maduro. “Cuba ahora no tiene ingresos. Obtuvieron todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano. No están recibiendo nada. Cuba, literalmente, está a punto de caer”, expresó el magnate republicano. Sin embargo, Cuba continuó importando petróleo proveniente de otros países, incluido México.
A propósito de esta situación, la semana pasada durante una las habituales conferencias de prensa que ofrece cada mañana en el Palacio Nacional, la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum reiteró que su país “siempre va a estar ahí” para apoyar a Cuba con petróleo y ayuda humanitaria, en medio del bloqueo de Estados Unidos y la reducción del suministro energético en la isla desde Caracas.
“Si México puede ayudar a generar mejores condiciones para Cuba, siempre vamos a estar ahí. Es una relación con el pueblo cubano (que vive) en condiciones de mucha dificultad”, expresó la líder mexicana en declaraciones consignadas por la agencia Efe.
La decisión de Sheinbaum de colaborar con Cuba fue criticada en las últimas horas por congresistas estadounidenses del Partido Republicano, que aseguraron que la actitud del gobierno mexicano podría tener consecuencias en el T-MEC, el tratado de libre comercio vigente entre Estados Unidos, México y Canadá, cuyos términos serán revisados durante el mes de julio.
De acuerdo a lo que informó el diario mexicano Reforma, la congresista republicana de origen cubano por el estado de Florida, María Elvira Salazar, dijo en tono amenazante: “La presidenta Sheinbaum debe pensar bien su próximo paso y dejar de financiar con petróleo gratis al régimen cubano. La administración Trump ha sido clara: la libertad en nuestro hemisferio es una prioridad”.
“Que no le quede duda: el continuo apaciguamiento al régimen cubano será tomado en cuenta al momento de renegociar el T-MEC”, agregó Salazar.
En el mismo sentido, otro congresista republicano de origen cubano de Florida, Carlos Giménez, dijo que México sería “sabio” en detener los envíos de petróleo hacia Cuba.