El miércoles 7 de enero, agentes pertenecientes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) mataron a Renee Nicole Good, de 37 años, durante un megaoperativo en Minneapolis, Minnesota, luego de que presuntamente intentara utilizar su camioneta para atropellar a uno de los funcionarios. El episodio quedó captado en múltiples videos desde distintos ángulos que fueron analizados por The New York Times: el medio concluyó que el vehículo “parece estar alejándose de un oficial federal cuando abrió fuego”, por lo que el conjunto de piezas audiovisuales “contradicen la versión de la administración Trump”.
Sin embargo, las versiones continúan contrapuestas. El propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) publicó, el sábado, un video de 3.32 minutos en el que puede verse el vehículo de Good bloqueando parcialmente la carretera. “Los medios de comunicación siguen fallando al pueblo estadounidense en sus informes sobre los acontecimientos en Minneapolis. Nueva evidencia muestra que el agitador anti-ICE estuvo acechando e impidiendo una operación policial durante el transcurso de la mañana”, consignó la cuenta oficial en X.
Al margen de las lecturas sobre el hecho, el episodio desató una serie de protestas en distintos puntos de los Estados Unidos -como Nueva York, Washington, San Antonio, Milwaukee y Tucson- que no cesaron durante el fin de semana e incluyeron un despliegue de manifestantes frente a hoteles de Minneapolis donde se creía que descansaban agentes pertenecientes a la fuerza que Trump dotó de recursos adicionales.
De acuerdo con Reuters con base en un comunicado de la administración local, hubo daños por 6.000 dólares en el Depot Renaissance Hotel e intentos fallidos de algunos manifestantes de ingresar al Hilton Canopy Hotel, lo que en este último caso resultó en unos 29 arrestos por daños y pintadas en las instalaciones.
La agencia informó que hubo más de 1.000 movilizaciones planeadas a nivel nacional contra la agenda de deportación que impulsa el gobierno de Trump. De acuerdo con el servicio de noticias y en línea con la estimación de la policía de Minneapolis, “decenas de miles” de personas lo hicieron en la ciudad donde se cometió el asesinato, coreando lemas para expulsar al ICE y marchando hasta el cruce en el que ocurrió el asesinato -East 34th Street y Portland Avenue- con temperaturas cercanas a los –7 °C.
El alcalde demócrata de la ciudad, Jacob Frey, acusó a la fuerza de “estar matando gente” y al DHS de mentir al respecto. El sábado, en conferencia de prensa, exhortó a mantener el tono pacífico de las protestas y dijo que el caos “es lo que quiere Donald Trump” y que el presidente estadounidense busca que “muerdan el anzuelo”: “No contrarrestaremos el caos de Donald Trump con nuestro propio caos”, sostuvo.
Más ICE en Minneapolis
El domingo, durante una entrevista con Fox News, la secretaria del DHS, Kristi Noem, anunció que están y continuarán aumentando el número de agentes de seguridad en la ciudad de Minneapolis: “Estamos enviando más oficiales hoy y mañana; llegarán, habrá cientos más, para permitir que nuestros agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza que trabajan en Minneapolis lo hagan de manera segura”. La CNN complementó, en base a una fuente del DHS, que “se trata de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza”.
También criticó al propio Frey y al gobernador de Minnesota, Tim Walz, por “haber sido claros en que van a continuar con su retórica de poner a criminales y ‘aliens’ corruptos e ilegales por encima de la gente que vive en la ciudad y en el Estado”. De acuerdo con la funcionaria, “han dicho que no van a ayudar”, por lo que se asegurarán de “proteger a nuestros oficiales, pero también de que estos criminales enfrenten la justicia”.
Por otro lado, reiteró su posición de que las acciones de Good configuran un acto de “terrorismo doméstico”. También el domingo, durante una charla televisada con la CNN, Noem dijo que la víctima intentó “utilizar su vehículo como un arma para realizar un acto de violencia contra un oficial” y sostuvo que “si analizas la definición de terrorismo doméstico, se ajusta perfectamente a la situación real”.
“Él defendió su vida, la de sus colegas a su alrededor y la del público”, acotó la funcionaria gubernamental. Noem compartió su charla con el medio estadounidense en X y escribió que el episodio es una “consecuencia directa” de la actuación de Walz y Frey, quienes “constantemente demonizan y vilipendian a nuestros valientes oficiales”, motivo por el cual “en interés de la seguridad pública, los animo a madurar”.