El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), que el presidente Donald Trump convirtió en la principal fuerza de seguridad de Estados Unidos, mató este miércoles a una mujer durante una redada en la ciudad de Mineápolis, en el estado de Minnesota.
Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), anunció lo ocurrido y dijo que la mujer era “una alborotadora violenta que usó su vehículo como arma, intentando arrollar a los oficiales en un intento de matarlos”. Justificó la muerte de la mujer diciendo que el funcionario que le disparó y la mató “temía por su vida”.
Por el contrario, el alcalde de Mineápolis, el demócrata Jacob Frey, acusó al ICE de “estar matando gente” y al DHS de mentir sobre lo que pasó. “Yo mismo vi un video en el que los disparos se realizaron mientras conducía el auto lejos de ellos. Lo que puedo decirles es que la narrativa de que esto ocurrió en defensa propia es basura”, dijo Frey.
“[Los funcionarios del ICE] no están acá para traer seguridad a esta ciudad. Lo que están haciendo no es dar seguridad a Estados Unidos. Lo que están haciendo es causar caos y desconfianza. Están separando a familias, están sembrando caos en nuestras ciudades y, en este caso, están literalmente matando gente”, afirmó el alcalde. “Tengo un mensaje para ICE: ICE, andate de Mineápolis. No te queremos acá”, agregó.
También el jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O'Hara, dijo que la víctima era “aparentemente” una “ciudadana estadounidense”, de 37 años, y que “no hay nada que indique que esta mujer era objetivo de ninguna actividad u operación de aplicación de la ley”. Agregó que “esta mujer estaba en su auto y parece que estaba bloqueando la calle por la presencia de los agentes”, algo que suele ocurrir en las redadas.
El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, declaró un estado de emergencia previendo protestas como las que se desataron cuando, también en Mineápolis, la Policía mató al afroestadounidense George Floyd. Dijo que su estado enfrenta una “situación caótica causada por el mayor despliegue en la historia estadounidense de agentes federales sin comunicación con los locales”.
El presidente Donald Trump hizo otra lectura de los hechos y dijo que por lo que vio en el video “la mujer era una agitadora profesional” y el auto fue lanzado “agresivamente” hacia un funcionario del ICE “que parece haberle disparado en defensa propia”.
El Caucus Hispano del Congreso (integrado por legisladores demócratas de origen hispanoamericano) manifestó que “la mortal tragedia” fue “el resultado directo de la política irresponsable de la administración Trump de excesos violentos en contra de los inmigrantes y los ciudadanos americanos que los rodean”.