El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se presentó este miércoles en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde dio detalles sobre la operación militar estadounidense que destituyó de la presidencia de Venezuela a Nicolás Maduro, a la vez que proyectó los planes que la administración que lidera el presidente Donald Trump tiene para el país sudamericano.
Mientras legisladores republicanos y demócratas polemizaban sobre los hechos y la situación actual en Venezuela, Rubio defendió el accionar de las fuerzas estadounidenses y enfatizó la importancia de la acción ordenada por Trump para “eliminar una importante amenaza a la seguridad nacional estadounidense en su propio hemisferio”.
Rubio explicó ante los legisladores que, gracias a la acción llevada a cabo en la madrugada del 3 de enero en la capital venezolana, Estados Unidos estaba ahora más seguro y protegido, y destacó que el gobierno está trabajando con las autoridades actuales de Venezuela para lograr una estabilización del país.
“No vamos a lograr que esta situación mejore de la noche a la mañana, pero creo que estamos logrando un progreso positivo y decente”, declaró Rubio, según lo consignado por Associated Press.
“Sin duda, hoy estamos mejor en Venezuela que hace cuatro semanas, y creo y espero que estaremos mejor en tres, seis y nueve meses de lo que habríamos estado si Maduro todavía estuviera allí”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
El exsenador de origen cubano afirmó que los líderes interinos de Venezuela, empezando por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, por el momento están cooperando con la Casa Blanca y que pronto comenzarán a ver los beneficios.
Sin embargo, Rubio advirtió que Trump no descarta el uso de la fuerza si Delcy Rodríguez no accede a cooperar plenamente con Washington. “Supervisaremos de cerca el desempeño de las autoridades interinas a medida que cooperen con nuestro plan por etapas para restablecer la estabilidad en Venezuela. Que no haya duda: como ha declarado el presidente, estamos preparados para usar la fuerza a fin de garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan”, expresó Rubio en su comparecencia ante la comisión del Congreso.
El secretario de Estado dijo que espera que “esto no resulte necesario”, pero dejó claro que el gobierno de Trump nunca “rehuirá su deber con el pueblo estadounidense ni con su misión de liderar el continente americano”.
En el comienzo de esta semana Delcy Rodríguez manifestó que “el pueblo [venezolano] no acepta órdenes de ningún factor externo”, expresiones que motivaron la advertencia de Rubio.
Más allá de este punto de eventual discordancia, Rubio destacó que en poco tiempo Venezuela podrá vender libremente su petróleo, actualmente sujeto a sanciones estadounidenses, y que los ingresos provenientes de tales transacciones se destinarán a financiar servicios gubernamentales básicos como la seguridad y la atención médica.
El funcionario estadounidense detalló que el dinero proveniente de las ventas de petróleo de Venezuela se depositará en una cuenta controlada por el Tesoro de Estados Unidos.
Dejando completamente clara la tutela que la Casa Blanca pretende ejercer sobre Caracas, Rubio agregó que el dinero producto de la venta del crudo venezolano recién se liberará después de que Washington apruebe los presupuestos mensuales que presentará el gobierno de Delcy Rodríguez.
“Los fondos se depositarán en una cuenta que supervisaremos”, declaró Rubio. Al respecto, Rodríguez dijo el martes en declaraciones consignadas por medios locales que Estados Unidos comenzó a descongelar los fondos venezolanos retenidos debido a las sanciones impuestas en su momento por Washington.
La mandataria en funciones agregó que dichos fondos serán empleados para inversiones estratégicas, como equipamiento hospitalario, tal como expresó Rubio ante los congresistas estadounidenses.
Durante la sesión de este miércoles, el presidente del comité, el senador republicano por el estado de Idaho, Jim Risch, elogió las decisiones de Trump de destituir a Maduro, continuar con los ataques militares letales contra barcos sospechosos de contrabando de drogas en el mar Caribe y de decomisar los buques petroleros sancionados.
Risch también dio nuevos detalles sobre la operación militar estadounidense en Caracas que terminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, diciendo que en la acción participarán “únicamente 200 soldados” y que los tiroteos en diferentes puntos de la capital venezolana duraron “menos de 27 minutos”.