La noche del miércoles en Estados Unidos terminó con una vigilia multitudinaria en Mineápolis, en el estado de Minnesota, y protestas en varias ciudades: Nueva York, Washington, San Antonio, Milwaukee y Tucson. Los manifestantes expresaron su repudio y dolor por la muerte de Renee Good, una mujer a la que un funcionario del Servicio de Migración y Aduanas (ICE, en inglés) mató durante un operativo.
Al ver que su auto estaba colocado de forma que dificultaba el avance de vehículos oficiales, un agente del ICE comenzó a discutir con ella, se abalanzó y le abrió la puerta. En respuesta, Good intentó escapar en el auto, y otro funcionario del ICE le apuntó directamente y le disparó.
Good era una ciudadana estadounidense de 37 años, tenía un hijo de 6 y vivía en Mineápolis junto a su pareja. Miles de vecinos y desconocidos conmovidos por su muerte llevaron flores y velas al lugar en el que fue asesinada.
Este jueves continuaron las protestas, con decenas de manifestantes que se concentraron frente al edificio donde se encuentran los funcionarios del ICE, el Bishop Henry Whipple Federal Building, al grito de “Asesinos”; ocho personas fueron detenidas.
Las escuelas públicas de Mineápolis cancelaron las clases por el resto de la semana, por temor a que crecieran los disturbios. Pero los momentos más tensos ocurrieron cuando Gregory Bovino, uno de los funcionarios que suele ser la cara visible de los operativos contra los inmigrantes del gobierno de Donald Trump, se paseó desafiante en una zona donde se congregaban los manifestantes y se había desplegado una barrera de funcionarios federales.
Trump culpó a la propia Good por lo sucedido. Dijo que era una provocadora y que el funcionario que le disparó actuó en defensa propia. A su vez, este jueves el vicepresidente JD Vance dijo que el agente del ICE “está protegido por inmunidad absoluta”, y que la mujer a la que mató era una activista “víctima de la ideología de izquierda” que trató de atropellarlo.
El caso enfrentó al gobierno federal con las autoridades locales. El gobernador de Minnesota, Tim Walz (que fue el candidato demócrata a la vicepresidencia en 2024), reclama desde hace tiempo que se respete su jurisdicción y ha calificado las operaciones del ICE como un “espectáculo mediático”. A su vez, el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, repudió el accionar del ICE y dijo que los argumentos acerca de la defensa propia en este caso son “basura”.
Desde hace tiempo, Trump acusa a Walz de causar problemas vinculados con la inmigración y a lo largo de 2025 desplegó en Minnesota más de 2.000 agentes del ICE, que hicieron más de 400 detenciones.
Este jueves, las autoridades de Minnesota acusaron al FBI y el ICE de impedirle acceder a la evidencia que tienen sobre la muerte de Good. La Oficina de Aprehensiones Criminales de Minnesota (BCA, en inglés) comunicó que habían acordado hacer una investigación conjunta, pero el FBI dio marcha atrás y les transmitió que “ya no tendrían acceso a los materiales del caso, evidencia de la escena del crimen o entrevistas de investigación”.
“Sin acceso completo a la evidencia, testigos e información recolectada, no podemos cumplir los estándares de investigación que la ley de Minnesota y el público demandan. Como resultado, el BCA se ha retirado, renuentemente, de la investigación”, dijo Drew Evans, uno de los responsables de ese organismo.