La posibilidad de que se convoquen elecciones en una fecha cercana en Venezuela, después de que militares estadounidenses capturaran al presidente Nicolás Maduro, fue descartada por Donald Trump. El presidente de Estados Unidos insiste en que él mismo supervisará al gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y dijo que antes de hacer elecciones hay “que arreglar el país”.
“No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar”, dijo Trump. Todo esto “llevará un tiempo” y “tenemos que cuidar al país hasta que se recupere”, agregó.
Explicó que también el vicepresidente estadounidense, JD Vance, el asesor presidencial Stephen Miller, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, estarán involucrados en gobernar Venezuela, pero que el responsable último será él mismo.
Acerca de la decisión de Trump de mantener en este gobierno venezolano tutelado a Delcy Rodríguez, que es una figura muy cercana a Maduro, los periódicos The Wall Street Journal y The New York Times explicaron, citando fuentes oficiales, que la CIA consideró que esta opción generaría menos resistencia y más estabilidad en el corto plazo. En cambio, apoyar a una figura opositora como Corina Machado podría requerir mayor presencia militar de Estados Unidos. En este último punto, la postura de Rubio fue determinante, según The New York Times.
De todos modos, Trump le advirtió a Delcy Rodríguez que si no hace “lo correcto” y le brinda acceso total al petróleo, pagará un precio “incluso más alto” que el de Maduro.
“Mi destino no lo decide sino Dios”, le respondió ayer Rodríguez, mientras miles de mujeres partidarias de Maduro salían a las calles de Caracas para pedir su liberación.
Según informó ayer el medio venezolano Efecto Cocuyo, el Departamento de Justicia retiró una de las acusaciones contra Maduro que fue central en el discurso del gobierno de Trump, la de ser jefe del cártel de los Soles.
La publicación señaló que ese punto fue retirado de forma discreta, en una acusación revisada, porque se concluyó que el término “cártel de los Soles” surge de la jerga venezolana, alude a las insignias de los uniformes de los altos oficiales militares de Venezuela y no es un grupo delictivo real. El diario The New York Times consultó a expertos que señalaron que se habla de “cártel de los Soles” desde la década de 1990 para referirse a militares corruptos que reciben sobornos del narcotráfico y no a una estructura delictiva.
Esa acusación pesaba sobre Maduro desde marzo de 2020, y el cártel de los Soles fue declarado organización terrorista por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos hace dos meses, equiparándolo a organizaciones como el cártel de Jalisco.
Sin embargo, Maduro sigue enfrentando cargos de conspiración para el narcotráfico, de liderar un “narcoestado”, y otros vinculados con uso y tráfico de armas.