Al arrasar el territorio de la Franja de Gaza, los propios soldados israelíes mostraban imágenes de la estrella de David pintada en las paredes del interior de las casas que habían tomado, o de la bandera israelí plantada en las ruinas de lo que antes era un barrio. Ahora la misma simbología se está desplegando en otro territorio palestino, la Cisjordania ocupada.

“Por primera vez, la bandera de Israel fue izada sobre la cima del Sartaba, 650 metros por encima del valle del Jordán. Estamos reconquistando lo que es nuestro”, dijo el ministro de Patrimonio de Israel, Amichay Eliyahu, al visitar este lunes ese lugar.

En los últimos días, autoridades israelíes han reivindicado su presencia en Cisjordania, uno de los territorios que la comunidad internacional reconoce como parte de un futuro Estado palestino.

La agencia de noticias Efe reportó que, a lo largo de las principales carreteras que llevan al valle del Jordán, en los últimos meses aumentaron las pintadas y la presencia de la estrella de David, obra de los colonos cuyo avance promueve el gobierno de Benjamin Netanyahu.

“El pueblo de Israel vive y camina por todos los rincones de su tierra histórica”, afirmó el ministro de Patrimonio, y defendió la creación de más asentamientos judíos en tierras que las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asignan a un Estado palestino.

El viernes, en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, respondió a un comunicado, firmado por más de 80 países, que condenaba el avance unilateral del control israelí sobre Cisjordania y Jerusalén Este, la zona de esta ciudad que es reivindicada como capital de un Estado palestino, y advertía contra la anexión de territorios.

Sa’ar aludió a una decisión de la Liga de Naciones de hace más de un siglo y también a la Biblia, para argumentar que el pueblo judío tiene derecho sobre esos territorios. El canciller dijo incluso que Jerusalén es “una sola bajo la soberanía de Israel” desde la época del rey David.

Según citó Europa Press, el canciller acusó a los países firmantes de ese texto de negar el derecho a un “hogar nacional judío” y reivindicó que pueden instalarse en Cisjordania, a la que llamó con el nombre bíblico Judea y Samaria.

Defendió así la decisión del gobierno israelí de habilitar la compra de territorio de Cisjordania por parte de judíos, algo que una ley, creada en su momento por Jordania, impidió hasta ahora bajo la lógica de los dos estados.

Este lunes, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, repasó algunas de las situaciones más críticas en el mundo, y en su enumeración manifestó sus “preocupaciones sobre limpieza étnica en Gaza”, donde “la situación sigue siendo catastrófica”, y afirmó que “los palestinos siguen muriendo a causa de los disparos israelíes”.

“Existe preocupación por la limpieza étnica tanto en Gaza como en Cisjordania, donde Israel está acelerando sus esfuerzos para consolidar la anexión ilegal. Cualquier solución sostenible debe basarse en dos estados que convivan con la misma dignidad y los mismos derechos”, argumentó.

Este mismo lunes se conoció la noticia de que colonos israelíes incendiaron la entrada de una mezquita de la zona norte de la Cisjordania ocupada, la mezquita Abu Bakr al Sidiq, al sur de Nablus, y escribieron amenazas en las paredes, en los comienzos del Ramadán, el mes sagrado para los musulmanes. Lo mismo había pasado en noviembre en la mezquita de Hajja Hamida, también en Nablus.

La violencia también se reflejó en redadas simultáneas que comenzaron en la tarde del domingo y terminaron en la madrugada de este lunes, en las que tropas israelíes utilizaron gases, balas de goma y munición real en distintas zonas de Cisjordania.

El principal aliado de Netanyahu, Estados Unidos, también causó reacciones el fin de semana, cuando su embajador en Israel, Mike Huckabee, dijo en una entrevista con el periodista Tucker Carlson que “estaría bien” si Israel tomara todo el territorio entre el Nilo, en Egipto, y el Éufrates, que atraviesa Irak.

Más de una decena de países, además de la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica, emitieron un comunicado conjunto: “Expresamos la firme condena y profunda preocupación por las declaraciones realizadas por el embajador de Estados Unidos en Israel, en las que indicó que sería aceptable que Israel ejerciera control sobre territorios pertenecientes a estados árabes, incluida la Cisjordania ocupada”.

Agregaron que Israel “no tiene soberanía alguna” sobre el territorio palestino ocupado ni sobre otros territorios árabes bajo ocupación, y rechazó cualquier intento de anexión o de expansión de asentamientos.