El congresista de izquierda José María Balcázar juró este miércoles como presidente interino de Perú durante unos cinco meses, hasta que el 28 de julio asuman los ganadores de las elecciones presidenciales convocadas para el domingo 12 de abril. El octogenario se convirtió en el octavo mandatario del país andino en una década tras la censura de José Jerí por acusaciones de corrupción y, más atrás en el tiempo, la de Dina Boluarte.

Balcázar es abogado y pertenece al partido marxista Perú Libre, que llevó a Pedro Castillo al poder en 2021, a la postre detenido y destituido por un fugaz intento de “autogolpe”. Para acceder al cargo, el izquierdista ganó sorpresivamente una segunda vuelta de la votación del Congreso con un total de 64 votos frente a los 46 que obtuvo Maricarmen Alva, integrante del partido derechista Acción Popular y, a priori, la favorita. Según la agencia Efe, la clave estuvo en el respaldo de Perú Libre y también de partidos de derecha como Alianza para el Progreso (APP) y Podemos Perú (PP), de los candidatos presidenciales César Acuña y José Luna, tras un acuerdo para integrar el gobierno.

En su discurso frente a los legisladores, Balcázar exhortó a “garantizar al pueblo del Perú que va a haber una transición democrática y electoral pacífica y transparente”, a “mantener una pacificación de verdad” con ministerios aptos para enfrentar la inseguridad pública, y a “mantener una línea económica que continúe”, lo que calificó como la parte “medular” en función de “no llevar al país a una situación de ensayos”. También se refirió a que Perú ya no se encuentra “en los tiempos para pelear” y, en la misma línea, reparó en “dialogar” como algo necesario, porque “sin diálogo no hay nada”: “Aquí ya no hay derechas ni izquierdas, eso ya no tiene ningún tipo de sustento”, afirmó.

Más allá de ser la persona de mayor edad en asumir el cargo en la historia de Perú, Balcázar también se desempeñó en la Corte Suprema de Justicia. La agencia Efe consignó que su trayectoria profesional estuvo marcada por presuntas irregularidades, como anular sentencias que estaban firmes. Su figura política también llegó rodeada de polémicas, porque en los días previos a la votación dijo que estaría dispuesto a indultar al expresidente Castillo –lo que finalmente descartó– y respaldó los matrimonios infantiles en el marco de su labor parlamentaria.

El citado medio también señaló que fue expulsado del Colegio de Abogados de la región norteña de Lambayeque por una supuesta apropiación de fondos cuando fue su decano, y en abril de 2025 fue incluido como presunto responsable por delitos de cohecho en una denuncia constitucional presentada contra la exfiscal general Patricia Benavides en el marco de un supuesto caso de corrupción.