El jueves, la Cámara de Diputados aprobó por 91 votos en 93 —los diputados de Identidad Soberana, Nicole y Gustavo Salle, no acompañaron la propuesta— el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), con lo que Uruguay se convirtió en el primer país del bloque sudamericano en ratificar el tratado ya que la cámara alta también lo avaló por unanimidad. El trámite fue casi simultáneo al argentino, aunque el país vecino siguió el proceso inverso y aplicó estrategias para apurar la votación, con ambos órganos legislativos monitoreándose mutuamente.

El pacto se firmó el 17 de enero en la capital de Paraguay y sus aspectos provisionales podían activarse una vez que el Parlamento Europeo diera el visto bueno, sin la necesidad de que concluya su paso por todos los parlamentos del Mercosur. A finales de ese mes los eurodiputados votaron remitir el documento al Tribunal de Justicia de la UE con el objetivo de que evalúe sus bases jurídicas y corrobore que no contraviene las del bloque. En ese sentido, la puesta en marcha de los beneficios arancelarios todavía era una interrogante. Este viernes, sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que “procederá ahora a su aplicación provisional” durante una conferencia pública.

“Uruguay y Argentina se han convertido en los primeros países en ratificar el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Se espera que Brasil y Paraguay les sigan pronto. Es una noticia excelente, porque demuestra la confianza y la voluntad de nuestros socios de llevar nuestra relación hacia adelante y de hacer que este acuerdo histórico funcione”, puntualizó la europea. En su visión, la “ventaja del primer movimiento” tiene que materializarse y, dado que en enero el Consejo Europeo facultó a la Comisión para aplicarlo a partir de que se concrete la primera ratificación en un país latinoamericano, discutió el tema “intensamente” y procederá en ese sentido.

“Lo dije antes: cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos”, señaló. “La aplicación provisional es, por su propia naturaleza, provisional. Como su propio nombre indica y en consonancia con los Tratados de la Unión Europea, el acuerdo sólo podrá concluirse plenamente una vez que el Parlamento Europeo haya dado su consentimiento”, dijo von der Leyen. Aseguró, a su vez, que la Comisión trabajará de cerca con todos los actores involucrados en ese proceso para asegurar que sea “fluido y transparente”.

La jerarca recordó que el pacto “crea un mercado de 720 millones de personas; abre innumerables oportunidades” así como también “reduce miles de millones en aranceles; permite que pequeñas y medianas empresas accedan a mercados y a una escala con la que antes solo podían soñar, y además otorga a Europa una ventaja estratégica de primer movimiento en un mundo de competencia intensa y horizontes cada vez más cortos”.

Sobre el final de su discurso, dijo que es “uno de los tratados comerciales más importantes en la primera mitad de este siglo” y lo calificó como “una plataforma de profundo compromiso político” con socios que “ven el mundo como nosotros y que creen en la apertura, la colaboración y la buena fe” además de comprender que “un comercio abierto y basado en normas brinda resultados positivos para todos”.