En una conferencia realizada el lunes en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Celso Amorim, el principal asesor en temas internacionales del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se mostró extremadamente preocupado por la situación planteada en Medio Oriente tras los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán que provocaron una guerra cuyo alcance es insospechado.

“En 60 años de diplomacia nunca viví un momento como este. Vivimos un período de historia acelerada, de imprevisibilidad”, reflexionó Amorim, en alusión a las intervenciones militares de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump.

“Debemos prepararnos para lo peor”, expresó el diplomático para enfatizar las incertidumbres derivadas de la posibilidad de una guerra extensa entre Irán, Estados Unidos e Israel.

“El vertiginoso aumento de las tensiones en Medio Oriente, con gran potencial de propagación, ha llevado a Irán a suministrar armas históricamente a grupos chiitas de otros países, así como a grupos radicales”, agregó Amorim, quien se mostró crítico por el asesinato del ayatolá Alí Jamenei.

“Nadie es juez del mundo. Matar a un líder en funciones es condenable e inaceptable”, agregó.

“Esta guerra no va a ser un paseo. Irán es una civilización que tiene más de 3.000 años de historia, un país con 90 millones de habitantes. Es algo que perdurará mucho tiempo”, advirtió Amorim en su intervención en la universidad carioca.

El funcionario dijo también que estaba en contacto permanente con el presidente Lula, y que la diplomacia brasileña está evaluando el encuentro que el presidente posiblemente tenga con Trump a mediados de marzo.

“Estamos a pocos días de la reunión del presidente con Trump en Washington. Siempre es difícil encontrar el equilibrio entre la verdad y la conveniencia. Mantener la capacidad de dialogar sin comprometer la credibilidad requiere habilidad”, afirmó Amorim, de acuerdo a lo que consignó la cadena Globo.

La guerra desatada en Medio Oriente también fue un tema abordado en las últimas horas por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

“La ONU dejó de cumplir su labor, la verdad. Se imponen los países con mayor fuerza militar y eso no puede ser”, declaró la mandataria el lunes durante su habitual conferencia de prensa matinal.

“Después de la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era garantizar un espacio donde cada nación tuviera la misma representación. Ha habido problemas desde entonces, pero hoy estamos viviendo una situación en la que la ONU ha perdido cada vez más fuerza y no puede ser: tienen que recuperarse el papel de la política diplomática multilateral”, enfatizó Sheinbaum, cuyas declaraciones fueron recogidas por la revista Proceso.

“Es, pues, triste, por decir lo menos, lo que ocurre, porque al final no es un asunto de si uno está de acuerdo con un régimen u otro, sino que quien paga es la población civil, [con] el bombardeo de una escuela de niñas. Y en todos los países, al final, quienes sufren son los pueblos”, expresó la mandataria mexicana, quien remarcó que su administración siempre busca la solución pacífica de los conflictos y evitar las guerras.