Los países europeos tomaron diversas posturas y anunciaron decisiones militares frente a la guerra lanzada contra Irán por Estados Unidos e Israel. Entre ellos, tomaron acciones Francia y Reino Unido, los únicos dos países que tienen armas nucleares en Europa Occidental.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este lunes, en un discurso que dio en una base de submarinos nucleares en la región de Bretaña, que dio la orden de “aumentar el número de ojivas nucleares” de su país.
El objetivo de esas armas, dijo, es disuasorio, y por eso no informará con qué cantidad de ojivas se propone contar. El presidente francés se ofreció a compartir esa capacidad de disuasión con sus socios europeos.
Sin embargo, el presidente francés dejó la puerta abierta a usar esas armas. Dijo que en un mundo “peligroso e inestable” como el actual podría llegar a utilizarlas. “Nuestro país tiene esta arma fuera de lo común que es la base de nuestra defensa”, dijo. “No dudaré en tomar la decisión que sea indispensable para la protección de nuestros intereses vitales”, agregó Macron, quien también anunció la construcción de un nuevo submarino nuclear con capacidad de disparar misiles atómicos.
Afirmó que Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca colaboran con Francia en la “disuasión avanzada”, que incluye tecnología de detección de ataques, y propuso que otros países se sumen. El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, ya dio su visto bueno a esta iniciativa.
Antes, Reino Unido, Francia y Alemania habían emitido un comunicado sobre los ataques contra Irán en el que declararon: “Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones en su origen”.
De todos modos, eso no significa que se sumen a la ofensiva de estadounidenses e israelíes. El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, descartó este lunes una participación de ese tipo. A su vez, el canciller alemán, Friedrich Merz, viajará a Washington para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, para transmitirle su apoyo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, accedió el domingo a que Estados Unidos utilice bases británicas para propósitos defensivos y dijo que cazas británicos “han interceptado con éxito bombardeos iraníes”. Manifestó que “socios” de Reino Unido le habían pedido “hacer más para defenderlos”.
Este lunes, Starmer dijo que Trump le manifestó su “desacuerdo” porque Reino Unido no se sumó a los ataques contra Irán. El primer ministro británico dijo a la Cámara de los Comunes que su “obligación es velar por los intereses británicos” y manifestó: “No nos unimos a los ataques, pero continuaremos con nuestras actividades defensivas junto a Alemania y a Francia” con el fin de “destruir la capacidad de Irán de disparar misiles”.
Así justificó su decisión de permitir que aviones de guerra estadounidenses utilicen bases británicas en la región, pero aclaró que ese permiso no abarca las bases en Chipre, una de las cuales, la de Akrotiri, fue atacada con dos drones iraníes en la noche del domingo. Uno fue interceptado, pero el otro completó el ataque.
El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Wadephul, dijo que este episodio muestra la disposición de Teherán a una escalada. A su vez, Grecia anunció el envío de dos fragatas y dos aviones de combate F-16 para “contribuir de todas las formas posibles” a proteger a Chipre, país con el que la nación helénica tiene estrechísimos lazos a todo nivel.
Según diversos medios europeos, autoridades chipriotas informaron que los drones fueron lanzados desde Líbano por Hezbolá, aliado de Irán.
Por su parte, el gobierno de España manifestó su oposición a la guerra lanzada en la mañana del sábado contra Irán, en una actitud casi excepcional en los países europeos, que en su mayoría apoyaron los ataques contra Teherán.
Este lunes, el ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Albares, negó que en los ataques contra Irán se estén utilizando sus bases militares conjuntas con Estados Unidos –la de Rota, en Cádiz, y la de Morón de la Frontera, en Sevilla–. Según informó Radio Televisión Española, el ministro aclaró que España no las va a prestar para “nada que no esté en el Tratado” que rige esa cooperación “ni tenga encaje en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas”.
Por su parte, el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, llamó el domingo a una “desescalada inmediata”. Dijo que el mundo está ante una encrucijada “guerra o paz” y que España tiene clara su opción.
Sánchez dijo que se puede estar en contra de un “régimen odioso” como el de Irán, y al mismo tiempo en contra de una “intervención injustificada”, como la que lanzaron Estados Unidos e Israel. El jefe del Ejecutivo español también condenó los ataques iraníes contra distintos países, y en particular, este lunes, manifestó su apoyo a Chipre.