Las acusaciones del gobierno de Javier Milei contra la vicepresidenta Victoria Villarruel se reavivaron en los últimos días con una potencia que no se veía desde mediados del año pasado.
En agosto de 2025, el presidente argentino acusó a Villarruel de promover una corrida bancaria por sus dichos en una entrevista y, sobre todo, de estar “trabajando para el golpe”, “tratando de voltear al gobierno y quedar ella cogobernando con los kukas”, con el peronismo. Por entonces, el motivo de la disputa fue que Villarruel, como titular del Senado, había habilitado una sesión del Congreso que el presidente quería evitar a toda costa.
Ese clima político se reprodujo en lo que va de marzo, a partir de que Milei dio el domingo su discurso en la apertura de sesiones del Congreso. Allí, después de un saludo frío a Villarruel, dijo que desde que La Libertad Avanza triunfó en las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires comenzó “un ataque sin precedentes” contra su gestión.
Esa ofensiva “tomó su punto más álgido luego de las elecciones del mes de setiembre en la provincia de Buenos Aires, algo que a opositores y propios, digamos, los hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia”, dijo Milei, en una muy probable alusión a la vicepresidenta. Así lo leyó al día siguiente Luis Petri, exministro de Defensa de Milei y actual diputado oficialista, en una entrevista que dio al canal TN, en la que retomó las acusaciones.
“Cuando el presidente habla de ‘aquellos que desde la oposición y el gobierno se relamen por sentarse en el sillón de Rivadavia’, hacía alusión a una vicepresidenta que no estuvo a la altura de las circunstancias”, dijo el exministro. “Villarruel fue funcional a la oposición. Me imagino que lo debe haber pensado [ser presidenta]”, afirmó.
“No actuó como lo demanda la Constitución y apostó al fracaso del gobierno, no tengo dudas. Abrió el Senado para que la oposición hiciera de las suyas tratando de quebrar el programa económico”, acusó Petri.
El diputado dijo que Villarruel “no ha apoyado al gobierno” y agregó: “Apostar al fracaso estando segunda en la línea de sucesión, ¿en qué te transforma?”. Para Petri, la vicepresidenta “fue funcional a la oposición”.
En un intercambio con otras cuentas en la red social X, Villarruel, una fuerte defensora de quienes participaron en la última dictadura argentina y de los integrantes de las Fuerzas Armadas, acusó a Petri de haber “vaciado”, como ministro de Defensa, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Iosfa).
“Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país; creo que antes de divagar y comentar como una vecina chusma, debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial”, dijo la vicepresidenta.
Más tarde, agregó: “A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el presidente Milei. Y por el vaciamiento de Iosfa, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas”. Petri le respondió públicamente: “Yo te conozco por golpista”.
En sus intercambios en la red social X, Villarruel le respondió a otro usuario: “Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/2027 hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno”.
También la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, actual titular de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, acusó a Villarruel de actuar en favor de la oposición. En una entrevista con LN+, Bullrich criticó a la vicepresidenta “por las cosas que hace públicamente, en otra dirección”, distinta a la del gobierno. “Va como para el camino del peronismo. Un peronismo que no sé si la va a aceptar o no, pero va para ese camino”, dijo.
Según un artículo publicado por el diario La Nación y reposteado en X por Villarruel, la vicepresidenta se propuso no responderle al presidente. “Hay que surfear esta ola; la gente no está hablando de esto”, dijeron al periódico fuentes del entorno de Villarruel.
También le manifestaron que ella continuará recorriendo las provincias, como lo hace habitualmente, con una agenda “nacionalista y productivista”. Sin embargo, reconocieron: “La verdad es que ya está harta de que la acusen de algo que no hizo”.