Organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, políticas y sindicales y miles de personas autoconvocadas llenaron este martes Plaza de Mayo, en la ciudad de Buenos Aires, en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1976.
Fueron regla en cada década y no excepción los golpes militares en Argentina desde el que derrrocó en 1930 a Hipólito Yrigoyen, pero el del 24 de marzo de 1976 abrió paso a la dictadura más violenta de la historia argentina, largamente el más agresivo de los procesos cívico militares regionales ambientados bajo el Plan Cóndor.
La cifra de 30.000 desaparecidos, entre centenares de carteles y consignas, una vez más dominó la escena de la foto de la enorme multitud de personas que llenaron Plaza de Mayo y toda su zona circundante bajo el sol de marzo.
“Que digan dónde están” fue la consigna del acto celebrado frente a la Casa Rosada, que tuvo entrada la tarde la lectura de un extenso texto, en el que se compendió parte del último medio siglo de la historia argentina.
“A 50 años del golpe genocida, estamos juntos nuevamente en esta histórica plaza, y en todas las plazas del país, con profunda convicción, para reafirmar que la memoria se defiende luchando y porque sabemos que es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos difíciles. ¡Son 30.000! Fue y es genocidio. ¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!”, expresa el texto, recogido por Ámbito Financiero.
“Hoy están presentes en esta plaza y queremos que las nuevas generaciones y toda la sociedad conozcan quiénes eran, cómo pensaban, cómo vivían, qué sueños tenían y por qué luchaban las y los 30.000. Por eso hoy estamos marchando con sus fotos. Porque estamos aquí para recordar a esas generaciones que a mediados del siglo pasado comenzaron a organizarse, para luchar contra quienes, como hoy, querían convertir la Argentina en colonia del imperialismo yanki y europeo”, se agrega en el texto.
Foto: Luis Robayo, AFP
Entre las figuras políticas presentes en el acto se destacó el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien actualmente lidera dentro del peronismo el Movimiento Derecho al Futuro. Kicillof habló con la prensa desde la puerta de la Casa de las Madres de Plaza de Mayo, en el marco de la marcha por el Día de la Memoría. Al ser consultado sobre el video que emitió el gobierno de Milei sobre los 50 años del golpe, expresó que, si bien no pudo verlo, le transmitieron que se trata de lo mismo de siempre, en relación a la manera en que Milei y sus seguidores se refieren a este tema en particular.
“No hay que distraerse, no hay que confundirse y menos todavía aceptar ningún tipo de provocación. La verdad es que cualquiera que quiera dar su testimonio está muy bien. Pero hay cosas que son delitos comunes y hay cosas que son terrorismo de Estado”, aseveró.
Por su parte, Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, analizó que “el plan sistemático de robos de bebés aún persiste”, porque sigue la búsqueda activa de “casi 300 hombres y mujeres con sus identidades cambiadas”.
“Cada restitución de un nieto es la evidencia de las atrocidades que cometió el terrorismo de Estado siniestro, desapariciones, asesinatos, robos, sustracción de menores y falsificación de documentos”, subrayó la activista de 95 años, quien apuntó que “el Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados”.
Carlotto dijo, además, que desde la llegada de Javier Milei “no ha pasado otra cosa que la reducción de políticas” de la memoria: “El Banco Nacional de Datos Genéticos ha visto intervenida su estructura y la Comisión Nacional de los Derechos a la Identidad ha visto reducido a la mitad el plantel de trabajadores”.
El emotivo acto en Plaza de Mayo se cerró con las palabras de Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. “Pasaron 50 años y seguimos luchando por memoria, verdad y justicia. Por pan, salud y trabajo. Educación y vivienda”, expresó para luego hacer un pedido a la multitud concentrada en Plaza de Mayo. “Levantemos ahora mismo muy alto las fotos de los desaparecidos y desaparecidas. En este momento miran hacia la casa de gobierno, a ese poder del Estado que no los busca, mientras los niega”, exigió.