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Giorgia Meloni en Antibes, Costa Azul, sur de Francia, el 25 de junio. · Foto: Manon Cruz, pool, AFP

Giorgia Meloni en Antibes, Costa Azul, sur de Francia, el 25 de junio.

Foto: Manon Cruz, pool, AFP

Giorgia Meloni logra reactivar su reforma electoral, que podría ayudarla a continuar en el poder

Un día antes, la iniciativa había sufrido un fracaso en la Cámara de Diputados que llevó a la oposición a pedir la renuncia de la primera ministra italiana.

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La Cámara de Diputados de Italia aprobó este miércoles el primer artículo, y uno de los más importantes, de la reforma electoral que promueve Giorgia Meloni. La primera ministra logró que se reavivara así un proyecto central en sus políticas, que había sufrido un golpe el día anterior y que podría ayudar a su coalición a mantenerse en el poder, frente a una oposición fragmentada.

Un día antes, el primero en el que se trató la iniciativa en la cámara, los diputados votaron en contra de una de las enmiendas presentadas por el Poder Ejecutivo, que incluía modificaciones vinculadas con las listas electorales.

Los números de la votación pusieron en evidencia que varios legisladores de la propia alianza de gobierno le dieron la espalda a la propuesta, que era rechazada por toda la oposición. El voto anónimo, pedido por diputados opositores, favoreció los pronunciamientos en contra de algunos legisladores de la alianza oficialista, integrada por el partido de Meloni, Hermanos de Italia, la Liga y Forza Italia, entre otros.

La iniciativa perdió por un voto: hubo 187 a favor y 188 en contra. El vocero de Hermanos de Italia, Galeazzo Bignami, reprochó a los aliados del gobierno que no la apoyaron: “Nosotros damos la cara. Ustedes son el ejemplo de la cobardía de quienes son incapaces de actuar a cara descubierta”.

Este resultado animó el martes a dirigentes de la oposición, que pidieron la renuncia de la primera ministra. Así lo hicieron la secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein, el presidente del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, y los líderes de Alianza Verde e Izquierdas, Angelo Bonelli y Nicola Fratoianni, además de otros sectores minoritarios.

“El gobierno ha fracasado. Es el momento de que se vayan y de dar al país un gobierno capaz de resolver los problemas de los italianos”, dijo Schlein.

Sin embargo, la reforma –denominada popularmente Melonellum, porque reemplaza a la ley electoral actual, llamada Rosatellum– revivió en otra votación este miércoles, cuando fue aprobado su primer artículo.

Allí se establece un punto decisivo: si un partido o una coalición de partidos alcanza el 42% de los votos, recibirá una bonificación en bancas que le asegurará la mayoría parlamentaria: 70 asientos en la Cámara de Diputados (de 400 integrantes) y 35 en el Senado (de 200). Este artículo recibió 208 votos a favor, 143 en contra y tres abstenciones.

Si el Rosatellum promovía el bipartidismo, el Melonellum impulsa las coaliciones y conlleva una fuerte desventaja para la oposición. Según el oficialismo, la norma busca dar mayor estabilidad a los gobiernos, que han tenido dificultades en Italia para reunir las mayorías necesarias para asumir y también para mantenerse.

La oposición analiza la reforma de otra manera. “Esta ley supone un grave paso atrás para la democracia. Los ciudadanos renunciarán a toda libertad y poder al emitir su voto. Se transforma una minoría parlamentaria en mayoría, con una bonificación que distorsiona la representación y hace que el voto sea desigual”, dijo a elDiario.es el diputado opositor Riccardo Magi, líder del partido progresista +Europa, organización que lanzó una campaña de recolección de firmas contra esta medida.

“La Constitución dice que los votos de la ciudadanía deben ser libres, iguales y democráticos, pero con este sistema ya no lo serán”, dijo Magi. “El voto de un votante de la coalición beneficiada por el premio de mayoría valdrá el doble que el de uno que vote por fuerzas minoritarias”, concluyó.

Se prevé que jueves y viernes los diputados sigan debatiendo otros puntos de esta reforma, y el texto que surja, que ha tenido unas 200 enmiendas en la cámara baja, deberá ser tratado después por el Senado.

El artículo que fue rechazado el martes no convencía a los partidos minoritarios que integran la alianza de gobierno. Pasaba de listas cerradas a la posibilidad de que los votantes eligieran uno a uno los candidatos de una lista, pero establecía una excepción: aquellos que encabezaban las listas debían ser votados por todos.

Después de que ese punto fuera rechazado, Meloni reconoció que “faltaron algunos votos” de sus aliados y dijo que en la coalición de gobierno hacía “falta una reflexión”. A su vez, la primera ministra criticó a la oposición por celebrar el resultado de la votación de ese día en el Parlamento “como si hubiera ganado un Mundial”.