El enfrentamiento del candidato ultraderechista a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, con la esposa de su padre, Michelle Bolsonaro, que surgió por desacuerdos sobre alianzas políticas del Partido Liberal, que los dos integran, derivó en consecuencias judiciales inesperadas.
El expresidente Jair Bolsonaro intentó saldar la discusión a favor de su hijo con una carta escrita a mano en la que afirma que Flávio es su “portavoz” y su candidato.
“Extrañando el contacto con el pueblo, al que debo lealtad, escribo en un momento decisivo para todos nosotros”, afirmó el expresidente, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. “Es el momento de arremangarse, dejar de lado las posibles diferencias y trabajar cada uno de nosotros para nuestro precandidato a la presidencia, Flávio Bolsonaro”, continuó.
Desde su casa, donde cumple prisión domiciliaria, el expresidente opinó que su hijo es la mejor opción para liberar al país “de la corrupción, la violencia y el empobrecimiento” y reafirmó: “Es mi precandidato —y creo que también el de ustedes—, mi portavoz, en quien confío para rescatar a Brasil y conducirnos hacia la paz y la prosperidad”.
Flávio Bolsonaro divulgó esta carta en sus redes sociales y la presentó como una muestra de “la dirección” que el expresidente espera que tomen sus partidarios, en un momento en que “muchas personas parecen estar boicoteando la candidatura”, según citó la revista Carta Capital.
Para Alexandre de Moraes, el magistrado del Supremo Tribunal Federal a cargo del caso de Jair Bolsonaro, la divulgación de esa carta viola una de las medidas cautelares impuestas al expresidente, la prohibición de hacer publicaciones en redes sociales.
De Moraes consideró el lunes que Flávio Bolsonaro incumplió esa disposición y por ese motivo el tribunal le prohibió visitar a su padre por los próximos 90 días.
De acuerdo con el magistrado, la prohibición de comunicarse en redes sociales que rige para el expresidente se aplica también a la difusión de mensajes por parte de terceros. Señaló, además, que el contenido de la carta indica que el expresidente tenía “pleno conocimiento” de que iba a ser difundida. No obstante, solicitó a los abogados de Jair Bolsonaro que aclaren este punto en un plazo de 48 horas.
Por otra parte, De Moraes pidió a la Fiscalía que investigue si la divulgación de esta carta constituye un acto de propaganda electoral fuera de los plazos establecidos para la campaña para la primera vuelta del 4 de octubre, lo que constituiría otra violación a las normas.
La decisión judicial indignó a Flávio Bolsonaro, que acusó públicamente a De Moraes, un juez repudiado por el bolsonarismo, de intentar incidir en la campaña electoral.
El candidato dijo que esta fue la quinta carta escrita por Bolsonaro que se hace pública desde que está privado de libertad, y que ninguna de las otras generó una sanción de ese tipo. En una de esas misivas, el expresidente declaró su apoyo a Flávio como su candidato a la presidencia.
“Lo que percibo es que Alexandre de Moraes quiere interferir en las elecciones. Quiere, obviamente, que yo no sea candidato”, dijo Flávio Bolsonaro.
Todo esto ocurre cuando la imagen del dirigente sufrió una serie de golpes. Uno de ellos fue la disputa con Michelle Bolsonaro, que lo acusó de haberla humillado y maltratado y que por esta disputa renunció al liderazgo del ala femenina que tiene el Partido Liberal.
Otro paso en falso fue el intento de los Bolsonaro de promover sanciones comerciales de Estados Unidos contra Brasil. Recientemente, Flávio intentó cambiar la narrativa y aseguró públicamente que él se encargaría de frenar esas medidas, al tiempo que acusó de inoperante al gobierno de su rival electoral, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Antes, la imagen del candidato ultraderechista había sufrido otro golpe cuando se divulgaron comunicaciones en las que pedía a un cuestionado banquero que actualmente está preso por varios delitos, Daniel Vorcaro, que financiara una película sobre su padre.
En los últimos días, además, ha sido muy criticado por otro dirigente de la derecha que aumenta su visibilidad, el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado. De acuerdo con el portal UOL, Caiado dijo públicamente que Flávio Bolsonaro y Lula son “harina del mismo costal” y agregó, sobre el candidato del Partido Liberal y su padre, que “el votante no quiere un presidente que necesite del aval constante de otro liderazgo”.
