Comentarios recientes de Terry Cole, el director de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, fueron interpretados como un intento de Washington de impulsar políticamente la figura del actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch.
Durante la 40° Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en agosto en Buenos Aires, Cole dijo que García Harfuch era un “socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”.
Ante jerarcas de seguridad de un centenar de países, el director de la DEA manifestó que “el secretario Harfuch entiende las amenazas globales que enfrentamos juntos contra las organizaciones criminales transnacionales, las drogas letales y el impacto de la violencia y las instituciones corruptas”. Para cerrar, le agradeció al funcionario mexicano por su “liderazgo”, “amistad” y “colaboración”.
Este miércoles, durante su conferencia de prensa diaria, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue consultada sobre si los dichos de Cole podían significar un respaldo de Washington al funcionario para las elecciones de 2030.
La presidenta respondió: “Ellos buscan de una u otra manera debilitar a los gobiernos; este es uno de sus objetivos —y particularmente a gobiernos independientes que defendemos la soberanía—, dividirnos internamente. Es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre: generar divisiones al interior del gabinete de seguridad, del gabinete federal. Son tácticas que usan ellos de injerencia”.
Sheinbaum afirmó que en este intento, “se topan con [una] pared porque el gabinete de seguridad del gobierno de México tiene una coordinación y una unidad enorme”.
En su encuentro con la prensa, la líder admitió que también “buscan influir en las elecciones” de México, “pero es un asunto de siempre”. Señaló, además, que Estados Unidos se encamina a sus propios comicios de mitad de mandato, en noviembre, “y usan muchas veces a México como parte de su elección”.
A diferencia de García Harfuch, que recibió elogios de Estados Unidos, otros funcionarios y figuras cercanas al gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) vieron suspendidas sus visas para viajar a ese país.
Es el caso de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y también de decenas de políticos, entre ellos gobernadores en funciones, según informó el diario El Universal, que mencionó a los de Baja California, Guerrero y Sonora.
La presidenta mexicana afirmó que durante su gobierno “ha sido compleja la relación con Estados Unidos”. “Hemos buscado una buena relación, pero ha habido momentos de dificultades, vamos a ponerlo así”, dijo, según citó el diario La Jornada. De todos modos, señaló: “Ellos han entendido nuestra posición soberana”.
El martes, al presentar el balance anual de su gestión, Sheinbaum también aludió a la soberanía de su país. “En México queremos cooperación, diálogo y entendimiento con todas las naciones”, pero aclaró que “cooperación no significa sometimiento”.
“Mientras yo tenga el honor de servir como presidenta, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia. Porque México es un país soberano. Y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”, dijo.
Durante la rueda de prensa del miércoles, Sheinbaum fue consultada por la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, requerido por Estados Unidos para investigarlo por supuestos vínculos con el narcotráfico. Ante esa acusación, que abarcó también a una decena de funcionarios, el alcalde solicitó licencia y se mantiene en ese régimen desde hace meses.
Sheinbaum señaló que, para las autoridades mexicanas, Estados Unidos no entregó pruebas que comprometan a Rocha. Explicó que Washington argumenta que, por haber presentado un pedido de “detención urgente con fines de extradición”, no tiene obligación de presentar más pruebas, como solicitó la Justicia de México.
La presidenta dijo que en Estados Unidos, un testimonio tiene más peso para una acusación que en México, donde “se requieren otros tipos de pruebas para declarar a alguien culpable o presunto culpable de un delito, para abrirle una carpeta de investigación”, y afirmó que “las solicitudes estadounidenses deben tener sustento en el sistema penal acusatorio mexicano”.
