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Paysandú Ambiente
Plaza Constitución, en Paysandú. · Foto: Santiago Fleitas

Plaza Constitución, en Paysandú.

Foto: Santiago Fleitas

El urbanista Gerald Autler destacó el potencial de Paysandú para recuperar su frente costero y avanzar en resiliencia urbana

El urbanista proveniente de la ciudad de Boston participó en talleres en la UTEC junto a técnicos y autoridades locales; compartió experiencias sobre infraestructura verde, recuperación ambiental y adaptación al cambio climático.

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En dialogo con la diaria, el urbanista Gerald Autler sostuvo que la capital sanducera tiene “una gran oportunidad” para reconectarse con el río y atraer nuevas inversiones y población. El urbanista estadounidense es especialista en planificación urbana y resiliencia climática, con más de dos décadas de experiencia internacional. Entre lunes y martes de esta semana participó en una serie de talleres desarrollados en la Universidad Tecnológica (UTEC) de Paysandú, donde intercambió experiencias con técnicos, docentes y autoridades vinculadas al desarrollo territorial y la infraestructura verde.

Autler actualmente trabaja en la ciudad de Boston y ha colaborado con programas del Departamento de Estado de Estados Unidos y distintos proyectos en América Latina. Llegó a Paysandú para conocer las iniciativas que impulsa la intendencia en materia de resiliencia frente a inundaciones, recuperación de espacios públicos y planificación ambiental.

El especialista está certificado por el American Institute of Certified Planners y además cuenta con una amplia trayectoria en proyectos relacionados con adaptación al cambio climático, manejo costero, participación ciudadana e infraestructura verde urbana.

La actividad en UTEC se desarrolló en formato taller y tuvo como eje central el intercambio de experiencias entre la realidad de Boston y los desafíos urbanos que enfrenta Paysandú, particularmente en las zonas costeras afectadas por las crecientes del río Uruguay.

El modelo de Boston y el “bosque urbano”

Durante la entrevista, Autler explicó que el encuentro buscó profundizar el diálogo iniciado el día anterior cuando se realizaron presentaciones técnicas sobre distintos proyectos urbanos y ambientales. “En realidad, es el segundo taller. Ayer también nos reunimos e hicimos presentaciones sobre los proyectos que se están desarrollando aquí y sobre algunos casos de Boston”, comentó. El urbanista señaló que durante su breve estadía ya pudo recorrer distintas zonas de la ciudad y obtener una primera impresión sobre sus oportunidades y problemáticas.

“Llevo un día y medio en Paysandú y entre los recorridos y las presentaciones me he hecho una idea de la ciudad, de las oportunidades que hay aquí, de los retos y de las soluciones que se están proponiendo para afrontarlos”, indicó. Según explicó, la jornada estuvo orientada menos a las exposiciones formales y más al intercambio de ideas y experiencias.

Uno de los temas que Autler desarrolló durante el taller fue la experiencia denominada “bosque urbano”, en Boston, una estrategia que busca ampliar y fortalecer el arbolado urbano como herramienta para enfrentar los efectos del cambio climático.

“El arbolado urbano es un tema muy importante cuando se habla de islas de calor, pero también del manejo del agua pluvial”, explicó. El especialista destacó que los árboles forman parte esencial de la infraestructura verde moderna, ya que ayudan a disminuir temperaturas, absorber agua de lluvia y mejorar la calidad ambiental de las ciudades. “Los árboles son un elemento muy importante de la infraestructura verde”, remarcó.

En ese sentido, indicó que durante las reuniones mantenidas en Paysandú surgió el interés local por avanzar en estrategias similares. “Me dijeron que están tratando de elaborar ese tipo de plano”, agregó.

Inundaciones, defensa costera y financiamiento

Autler también comparó los problemas que enfrenta Boston con los desafíos que vive Paysandú. Mientras en la ciudad estadounidense la principal amenaza es el aumento del nivel del mar y las inundaciones costeras, en la capital sanducera la preocupación gira en torno a las crecientes del río Uruguay.

“En Boston tenemos ideas sobre cómo proteger la costa. El problema allí no son tanto los ríos, sino el aumento del nivel del mar”, explicó. Sin embargo, sostuvo que ambas ciudades comparten una dificultad clave: el financiamiento de las obras necesarias para aumentar la resiliencia urbana. “Sabemos lo que tenemos que hacer. Lo que falta es una estrategia clara para financiar esas obras”, afirmó.

Con relación a Paysandú, mencionó que pudo conocer algunos de los proyectos vinculados a la defensa costera y destacó el enfoque de determinadas áreas urbanas diseñadas para convivir temporalmente con las inundaciones. “Hay zonas que están pensadas para inundarse sin problema y luego volver a ser utilizadas por la gente. Pero la zona del puerto y Avenida Brasil es diferente porque allí se inundan viviendas”, señaló.

Una ciudad “entre dos realidades”

Durante sus recorridas Autler manifestó haber quedado impactado por el contraste urbano que presenta Paysandú. “Me llamó mucho la atención la avenida Brasil, los árboles impresionantes, el patrimonio arquitectónico y la forma urbanística tradicional. Pero al mismo tiempo hay muchos edificios abandonados”, observó.

El urbanista describió una convivencia entre “dos Paysandú”: una ciudad con espacios deteriorados y otra que avanza hacia la recuperación de su vínculo con el río a través de parques, sendas y obras costeras. “Luego recorrimos la zona donde se han hecho obras para recuperar espacios junto al río y construir parques y sendas. Son dos realidades que conviven”, expresó.

A pesar de las dificultades derivadas de las inundaciones, consideró que la ciudad no debe resignar la recuperación de su frente costero. “No hay que dar por perdida la batalla. Creo que es un recurso muy importante para la ciudad”, afirmó.

“Hay una oportunidad de recuperar el patrimonio”

Autler vinculó la recuperación urbana con las inversiones educativas y el desarrollo económico local. En particular, destacó las obras universitarias que se están ejecutando en la ciudad. “Fuimos a ver la nueva obra de la Universidad de la República y estuve preguntando mucho sobre las tendencias demográficas y económicas de Paysandú”, comentó.

A partir de esas observaciones, consideró que existe una oportunidad para revitalizar sectores urbanos hoy degradados. “Entre las inversiones de las universidades y las inversiones que puede hacer la intendencia, toda esa zona representa una oportunidad para recuperar patrimonio y crear más espacios para vivienda, negocios y actividades”, sostuvo. Además, remarcó la importancia de “dejar de darle la espalda al río”, un concepto que, según explicó, también estuvo presente en los procesos de transformación urbana de Boston.

La recuperación ambiental como motor económico

Autler explicó que en Boston el proceso de recuperación de ríos y bahías comenzó hace décadas debido a los altos niveles de contaminación existentes en ese momento. “Antes la gente no quería ir a los ríos ni a la bahía porque estaban contaminados”, recordó.

Con el paso de los años, las políticas de saneamiento ambiental y recuperación del espacio público cambiaron completamente esa realidad. “Ahora la gente sí quiere ir. Esos lugares se transformaron en espacios de recreación y encuentro”, señaló.

El urbanista sostuvo que este tipo de proyectos no solo tienen impacto ambiental, sino también económico. “Es un modelo de desarrollo económico además de un programa de recuperación ambiental”, explicó. Según indicó, crear espacios públicos atractivos junto al río puede convertirse en un elemento clave para atraer población, inversiones y turismo.

El desafío demográfico

Uno de los aspectos que más llamaron la atención del especialista fue la situación demográfica de Paysandú y de Uruguay en general. “He preguntado mucho sobre las tendencias demográficas, porque uno de los desafíos es atraer más gente”, afirmó. Autler sostuvo que las ciudades compiten cada vez más por captar población calificada y jóvenes profesionales capaces de elegir dónde vivir y trabajar. “Las personas más capacitadas tienen muchas opciones y pueden vivir en muchos sitios”, indicó.

En ese sentido, consideró que incluso un crecimiento poblacional moderado podría tener un impacto significativo para Paysandú. “Me dijeron que la ciudad pasó de unos 117.000 a 121.000 habitantes. Parece poco, pero un crecimiento del 10% sería muy importante en este contexto”, expresó.

A su entender, si Paysandú lograra atraer a “1.000 o 2.000 personas capacitadas” provenientes de otras regiones, el efecto económico y urbano sería muy relevante.

“La resiliencia no puede separarse del desarrollo”

Finalmente, Autler insistió en que los proyectos de resiliencia urbana deben integrarse dentro de una estrategia más amplia de crecimiento y desarrollo económico. “No se pueden separar estos temas del contexto general del desarrollo de la ciudad”, afirmó. Según explicó, cuando existe crecimiento económico y demográfico, resulta más sencillo financiar obras de infraestructura, defensa costera y recuperación ambiental.

“Cuando hay crecimiento demográfico y económico es más fácil invertir en proyectos de resiliencia”, concluyó el urbanista estadounidense, quien continuará participando en instancias de intercambio técnico durante su estadía en Paysandú.