La Jefatura de Policía de Paysandú y la Fiscalía de 4° turno dieron a conocer, este miércoles, los resultados de la denominada operación “Cerrojo”, que permitió desarticular una estructura vinculada al microtráfico de estupefacientes en la capital departamental.
La investigación demandó más de dos meses de trabajo de inteligencia, vigilancia y análisis de información, desarrollados en forma conjunta por la Brigada Departamental Antidrogas y la Fiscalía a cargo de Cecilia Irigoyen.
Como resultado de la investigación, el lunes se llevaron a cabo seis allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad, con siete órdenes de detención que derivaron en la captura de ocho personas.
El jefe de Policía, Alejandro Sánchez, destacó el trabajo realizado por los equipos de la brigada antidrogas, el Grupo de Respuesta Táctica (GRT) y otras unidades policiales, subrayando que la lucha contra el tráfico de drogas constituye una prioridad permanente debido al impacto que genera en la sociedad.
Por su parte, desde Fiscalía se explicó que para concretar los allanamientos fue necesario reunir una importante cantidad de pruebas obtenidas mediante tareas de inteligencia, videovigilancia, testimonios reservados e incautaciones previas. Todo ese material permitió solicitar y obtener las órdenes judiciales correspondientes para avanzar en la investigación.
Las actuaciones culminaron con la condena de ocho personas por un delito continuado de suministro de estupefacientes. Todas recibieron penas de prisión de cumplimiento efectivo. Entre ellas, un hombre fue condenado a tres años y seis meses de penitenciaría, una mujer a dos años y cuatro meses, mientras que los restantes implicados recibieron condenas de dos años de prisión. Algunos de los condenados contaban con antecedentes penales, mientras que otros eran primarios.
En cuanto a las incautaciones, la más importante se registró en una vivienda donde fueron detenidas tres personas. Allí la Policía encontró más de 50 gramos de cocaína, pequeñas cantidades de marihuana, dinero en efectivo y diversos elementos vinculados a la comercialización de drogas. También se incautó un revólver calibre 22 con munición, teléfonos celulares, equipos de comunicación y cámaras utilizadas para tareas de vigilancia.
Las autoridades señalaron que la modalidad del microtráfico ha cambiado en los últimos años, con vendedores que mantienen pequeñas cantidades de droga y realizan reposiciones permanentes para dificultar su detección. Esta dinámica obliga a desarrollar investigaciones prolongadas antes de reunir la evidencia necesaria para alcanzar condenas judiciales.
Uno de los aspectos destacados por la Fiscalía fue la importancia de las denuncias anónimas. En ese sentido, se recordó que la ciudadanía puede aportar información a través de la línea 0800 2121, herramienta que permite iniciar verificaciones y posteriores investigaciones cuando existen indicios de actividad vinculada al narcotráfico.
La operación permitió, además, desactivar cuatro bocas de expendio de drogas que operaban en la ciudad. Según informó la Policía, la organización distribuía sustancias tanto desde domicilios particulares como en espacios públicos y otros puntos del departamento.
De los ocho condenados, seis son hombres y dos mujeres, cinco de ellos registraban antecedentes penales. Las edades oscilan entre los 25 y los 57 años.
Desde la Jefatura de Policía se valoró el procedimiento como un golpe significativo al microtráfico en Paysandú y se destacó la coordinación permanente entre Policía y Fiscalía para combatir un fenómeno que, según señalaron las autoridades, está directamente relacionado con buena parte de los delitos que afectan a la comunidad.
