La fórmula frenteamplista, Daniel Martínez y Graciela Villar, se reunió ayer con los principales dirigentes de los sectores del Frente Amplio (FA) que conformarán el comando político de campaña de cara al balotaje del 24 de noviembre. “Fue una reunión de análisis de los resultados, [para definir] cómo se va encarar la próxima etapa [de la campaña] que es bien distinta a la anterior y cuáles son las claves para salir a la calle a conquistar las adhesiones que el FA no tuvo hasta ahora”, señaló a la prensa el intendente de Canelones, Yamandú Orsi (Movimiento de Participación Popular), que oficiará como coordinador y uno de los voceros del comando. El intendente solicitará licencia de su cargo para enfocarse en la campaña.

En referencia al 39,17% de votos que obtuvo el domingo la coalición de izquierda, agregó: “El resultado es muy parecido a lo que nos daban nuestras encuestas. Lo que ocurrió fue que en la última semana todos tuvimos una sobreexpectativa”. Destacó que se logró aumentar el pronóstico de las primeras encuestas que daban al FA un “30% y poco” y se alcanzó cerca del 40%, “que no era muy distinto a lo que nuestros asesores nos decían”. En la noche de las elecciones estaba previsto que desde la fuerza política se presentarán las proyecciones propias de los resultados, pero no ocurrió.

Según contó el intendente, aún se está delineando cómo se organizará la campaña durante noviembre, pero adelantó que a partir del fin de semana se comenzará a salir a hablar con la gente. Una estrategia definida por el comando político es buscar fortalecer el vínculo cara a cara con la ciudadanía y apostar a la “independencia” de los votantes: “Hay que trabajar con el votante, con el ciudadano de a pie que hoy decide una cosa y mañana otra”, manifestó Orsi, y agregó: “Ningún candidato a presidente apoyaba la reforma y sin embargo, tuvo un 47%. Es muy claro, la ciudadanía actúa con independencia bastante más amplia de lo que pensamos”.

Según el intendente, la campaña hacia el balotaje tiene una lógica distinta porque los electores deberán optar entre dos proyectos “bastante diferentes” y eso implica dar a los ciudadanos una “mensaje distinto”. Por eso, señaló que se hará hincapié en resaltar las diferencias entre un modelo “que tiene componentes que desprotegen bastante a los más vulnerables, neoliberalista y con una dosis de autoritarismo” y otro ”que ofrece certezas de trabajo, salarios, jubilaciones, sin mayores sobresaltos”. “La gente va a entender”, añadió.

Además, se profundizará el vínculo con la población del interior del país. “Hay que prestarle más atención al interior de la que le prestamos”, opinó Orsi: “El interior nos dio señales muy fuertes. Por ejemplo, con la reforma [constitucional Vivir Sin Miedo] que votó mucho más”. Consultado sobre si se cambiará el mensaje en seguridad que se dará a la ciudadanía, Orsi dijo que “hay 12 medidas que ya se plantearon muy concretas” y “contundentes”, pero que quizás “hay que concretar un poco más”. Asimismo, manifestó que el FA tomó el resultado del plebiscito de la reforma como un mensaje claro de la ciudadanía que “hay que saber leer”, y manifestó que incluso “hubo un porcentaje -no muy alto- de frenteamplistas que sabiendo de dónde viene esto igual pusieron la papeleta”.

Orsi subrayó como una diferencia entre los candidatos a la Presidencia, que mientras Luis Lacalle Pou “negocia con jefes”, el FA y su candidato apuntarán a la “independencia de los votantes”. De todas formas, los acuerdos con referentes políticos no están descartados. “Me consta que Daniel está manteniendo conversaciones con referentes menores o punteros [de otros partidos políticos] que han llamado para decir que quieren conversar”, aunque no especificó de qué partidos específicamente eran. También estaba sobre la mesa la posibilidad de un encuentro con el candidato del Partido Colorado, Ernesto Talvi, pero este ya rechazó la oferta.