Este miércoles, en conferencia de prensa en la Torre Ejecutiva, el presidente Luis Lacalle Pou anunció que se votó la primera etapa de construcción de redes de saneamiento en 61 localidades del interior del país.

Junto al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, el ministro de Ambiente, Adrián Peña, el presidente de OSE, Raúl Montero, y la vicepresidenta de OSE, Susana Montaner, detalló que “significará una inversión del entorno de 280 millones de dólares” y llegará “a 61 localidades del interior distribuidas en los 18 departamentos”. Además, “va a insumir mano de obra directa de aproximadamente 2.000 personas”.

El presidente reconoció que “esta iniciativa privada tuvo muchas modificaciones” ya que “requirió analizar cada localidad y su topografía”, ver si “tenían previamente saneamiento o no”.

Frente a la pregunta sobre si se trabajará en consideración a aquellas localidades que contaban con presencia de arsénico en el agua potable, Peña respondió: “Son dos temas diferentes, la OSE tiene un plan que viene llevando con una estrategia que incluye una iniciativa privada con la que aborda 20 localidades de las más de 100 que tienen presencia de arsénico en el agua potable”.

El asunto “va en camino a solucionar a través de otras iniciativas dentro de la propia inversión de OSE para lo cual está haciendo llamados específicos en el año 2023 para estar para finales de año con un porcentaje importante de cumplimiento en la norma”, según dijo el ministro de Ambiente, quien además aclaró: “Este problema vinculado al arsénico es un problema natural que se genera, no es un problema de contaminación, está todo dispuesto para que tenga solución casi totalmente en 2023 como se comprometió la OSE”.

Por su parte, prefirió destacar que “esta inversión en saneamiento, sumada a los 250 millones de dólares de la iniciativa de Arazatí, suponen la inversión ambiental más importante de la historia de Uruguay”. Esto es importante ya que “el saneamiento afecta la calidad de vida de las personas” y, en esta oportunidad, buscan “llegar a localidades a veces olvidadas, es una mejora en calidad de vida para los que menos tienen, pasaremos de una cobertura de 50% a casi 70%”.

La zona metropolitana, que es 60% de los uruguayos, tendrá “seguridad de [acceso al] agua potable, a 1.750.000 habitantes, que no es poca cosa”, complementó Montaner.

Curso de acción

Para implementar esta inversión, se comenzará con una licitación en febrero “con todos los plazos legales que establece la normativa vigente”, aseveró Peña, y proyectó: “Aspiramos a que el comienzo de las obras sea a finales de 2023”.

Sobre la licitación, desarrolló que “es un llamado internacional, nos interesa que puedan presentarse la mayor cantidad de empresas posible de forma tal de llegar al mejor rendimiento y costo para el Estado uruguayo”.

En la misma línea, el ministro de Ambiente sostuvo que “el sistema es muy similar al de Arazatí, es un modelo de negocios donde la OSE va a pagar por la infraestructura disponible, lo que quiere decir que el Estado uruguayo no pagará un peso hasta que las infraestructuras estén disponibles”. Por esto, manifestó que “el riesgo se traslada al privado. Este proceso está pensado para de acá a 25 años, en los que OSE deberá de pagar entre 28 y 29 millones de dólares por año, pero esto puede tener ajustes, porque el pliego de la licitación de febrero es el que va a tener los detalles específicos tanto del plazo, como del monto y de las características que el Estado, a través de OSE, exige al privado”.

Finalmente, expresó que “es el plan de saneamiento que Uruguay ya tiene, el gobierno está adelantando el ritmo de ejecución. A la tasa de inversión que se venía realizando en saneamiento, estaríamos alcanzando los objetivos de cobertura de 90% en el entorno de 35 a 40 años. La aspiración es alcanzarlo en 12 años”.

Impuestos

Respecto a las tarifas, Peña detalló que “en principio no está previsto el aumento de tarifas, parte de lo ya dispuesto para el saneamiento en el presupuesto de OSE se va a volcar directo a esta inversión”.

Además, reparó en conjunto con el presidente que “a diferencia del agua potable, el saneamiento supone que va a haber ingresos, porque hay una tasa de conexión y se cobra un porcentaje una vez que las familias están conectadas”. Hay que considerar la variable de “ingresos” ya que “impacta en la ecuación”. “Habrá al menos 55.000 conexiones nuevas”, apuntó Lacalle Pou y Peña confirmó que esto incidirá en entre “170.000 y 200.000 personas cubiertas con esta nueva puesta de saneamiento”.

Al finalizar la conferencia, el director en representación del Frente Amplio en OSE, Edgardo Ortuño, sostuvo en Twitter que el proyecto de saneamiento tiene “debilidades técnicas y ambientales” y es “un salto atrás en calidad”. “Una inversión de 284,3 millones de dólares que costará 1.080 millones por el modelo de gestión privada resuelto que es altamente inconveniente y desfinancia a OSE”, acotó.

El presidente Luis Lacalle Pou, en Torre Ejecutiva.

El presidente Luis Lacalle Pou, en Torre Ejecutiva.

Foto: Camilo dos Santos

Sin respuestas sobre el caso Astesiano

Cuando fue consultado por el balance del año en lo que respecta al caso Astesiano, Lacalle Pou respondió que "lamentablemente hoy estamos hablando de otros temas, como la inversión de saneamiento". Es la primera vez que decide no contestar sobre otros temas en una conferencia de prensa desde su asunción como presidente de la República.

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