Una agrupación de trabajadores que integran los equipos de trabajo del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) denunciaron y expresaron su rechazo a la desvinculación de 35 adolescentes que asisten a los centros juveniles de la institución en Ciudad de la Costa, luego de que el directorio resolviera reducir los cupos de atención.

A través de un comunicado de prensa al que pudo acceder la diaria, los trabajadores recordaron que los centros “trabajan con adolescentes de 12 y 18 años y sus familias, muchas de las cuales atraviesan situaciones de vulneración de derechos”, relacionados con su educación, la salud, el acceso a la vivienda y el trabajo. De acuerdo con la misiva, los tres centros juveniles de Ciudad de la Costa —Mamboretá, Colinas de Solymar y Montes de Solymar— se vieron afectados por la decisión de las autoridades del INAU, a pesar de contar con más de 15 años de experiencia y “evaluaciones e informes de gestión satisfactorios a lo largo de su trayectoria”. Si bien los trabajadores admitieron no desconocer “la potestad del directorio para definir un recorte en la atención de 35 adolescentes”, manifestaron en el comunicado su preocupación sobre “los plazos y formalidades procedimentales realizados”.

De acuerdo con la misiva, las autoridades del instituto se sirvieron del artículo 19 del Reglamento Específico de Tiempo Parcial, que establece que la asistencia efectiva a los centros deberá ser igual a “la asistencia diaria de 70% de los/as jóvenes que figuran como atendidos en el padrón”, sin tener en cuenta “las justificaciones de actividad fuera del centro” que dicho artículo también contempla.

De igual forma, los trabajadores indicaron que desde el directorio del INAU “no se han respetado los plazos, principios y garantías”, ni tampoco “la gradualidad y proporcionalidad de la sanción” a la hora de aplicar la medida. “Tal decisión se justifica en la necesidad de apertura de otro centro juvenil (en la localidad de Salinas)”, detalla el documento, en el que se aclara que “las entidades convenientes propusieron una mesa de trabajo en mayo de 2024 para pensar mejores alternativas”, la cual no prosperó.

Los trabajadores añadieron que la decisión que tomó el directorio del INAU motivó una serie de reuniones informativas con las familias afectadas, así como referentes de la zona, y destacaron “la presencia y respaldo” constatadas, que reconocieron “superó nuestras expectativas”. Agregaron que, de igual forma, “se están recabando firmas” a modo de visibilizar “el sentir de la opinión pública”.

“Agradecemos la solidaridad con los centros juveniles de Ciudad de la Costa, con los jóvenes y familias que verán vulnerados una vez más sus derechos y con los equipos de trabajo que dedican lo mejor de sus esfuerzos y capacidades para atender la complejidad de situaciones que cotidianamente acontecen”, concluye el comunicado.

Los trabajadores aún aguardan por la respuesta del directorio y no descartan conversar con las futuras autoridades; si bien el foco está en “hacer sentir la voz de los protagonistas”

En diálogo con la diaria, la vocera e integrante del grupo de trabajadores Mariana Facchin explicó que, una vez notificados, los actores implicados presentaron sus descargos al directorio del INAU, que cuenta con un plazo legal de 30 días para emitir una respuesta, algo sobre lo que aún no hubo “ningún nuevo aviso”.

Durante dicho plazo, los jóvenes continúan asistiendo a los centros juveniles, y los trabajadores desconocen los criterios que aplicará el INAU de concretarse su desvinculación. “Esa definición los equipos no la vamos a tomar”, dijo, por lo que los trabajadores aguardan por la respuesta del directorio mientras trabajan con “la totalidad de jóvenes y familias que venían desde 2024”, explicó.

Más allá de ello, los trabajadores de los equipos de trabajo llevan “otras acciones en el territorio” junto con referentes comunitarios, otras organizaciones e incluso el gobierno local para visibilizar la pérdida que la resolución del directorio implica, sumado a la preocupación ante las diferentes problemáticas de integración social a las que deben hacer frente los jóvenes afectados.

“Nosotros lo que vemos y constatamos son listas de espera para acceso a la salud mental, deserción y desvinculación a nivel educativo por las dificultades de permanecer en grupo”, denunció Facchin, quien dijo que parte del reclamo también se vincula a poner dichas problemáticas en la agenda pública. Según dijo, el rol de los centros juveniles resulta beneficioso para la búsqueda de “nuevos formatos de participación” que tengan a los jóvenes en el centro y permitan afrontar dichas problemáticas, algo de lo que la resolución del directorio conspira en contra, lamentó.

La vocera aclaró que los trabajadores no se encuentran en contra de crear un nuevo centro juvenil en Ciudad de la Costa, dado que “se necesitan más”, pero acotó que no comparten “recortar en un territorio para generar otra propuesta”, sino que se debe “invertir en las adolescencias, porque es lo que están necesitando y es un derecho”.

Dados los plazos, el tiempo de respuesta con el que cuenta el INAU ante los repasos llegará a su fin luego de que asuman las nuevas autoridades. Motivo de ello, y luego de ser consultada al respecto, Facchin dijo que, si bien el foco se encuentra en trabajar en torno a las territorialidades y “el hacer sentir la voz de los protagonistas”, sumado al hecho de que el nombramiento de las nuevas autoridades “es reciente”, no descartan conversar con ellas para buscar una posible solución a la decisión “entre los diferentes actores”.