Este viernes, la Intendencia de Canelones reconoció la trayectoria de Estela de Carlotto, presidenta de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, en un acto celebrado en el Centro Cultural Carlitos de Las Piedras.
El reconocimiento contó con la presencia del intendente Marcelo Metediera, el director de Derechos Humanos de la Intendencia de Canelones, Carlos Garolla, el alcalde del municipio de Las Piedras, Gustavo González, además de autoridades departamentales, locales y referentes de organizaciones de derechos humanos, incluyendo a la directora ejecutiva del Espacio Memoria y Derechos Humanos ex ESMA de Argentina, Mayki Gorosito.
“Este reconocimiento cobra aún más importancia en un mundo donde los derechos humanos son recortados, donde en varios países las políticas de memoria, verdad y justicia están en peligro debido a discursos de odio y negacionismo que intentan deslegitimar nuestra lucha por la memoria y la democracia”, sostuvo Garolla en su intervención. En ese sentido, destacó el legado de De Carlotto, su “experiencia, fortaleza, dignidad, tenacidad”, que definen su lucha. “Su ejemplo es fundamental, nos ha mostrado el camino con convicción, militancia y capacidad de lucha, sobreponiéndose a los obstáculos que se impusieron a la justicia y a la verdad”, continuó el director.
Garolla resaltó el trabajo del gobierno de Canelones “en el desarrollo y promoción de las políticas públicas referente a la construcción, valorización y circulación de memorias vinculadas tanto a las afectaciones como a las resistencias al terrorismo de Estado”, desde el gobierno departamental del exintendente Marcos Carámbula, presente en el acto, y a lo largo de los dos gobiernos de Yamandú Orsi y el que transcurre a cargo de Metediera.
“En Canelones, hemos elegido tener memoria y no se trata de un mero eslogan, sino que evidencia un compromiso y sensibilidad política que caracteriza a nuestro gobierno departamental”, afirmó Garolla, y agregó que la intendencia “es el primer gobierno subnacional que cuenta con una dirección de Derechos Humanos”, desde la cual “se desarrolla un trabajo estrecho con colectivos locales, departamentales y nacionales dedicados a la temática”.
“Estela conduce un proceso en Argentina, que es de referencia de América Latina, pero no se apropia de esa construcción colectiva: la vive y la devuelve desde lo colectivo”, afirmó Metediera al inicio de su intervención. El jefe comunal sostuvo que “saber quién está dentro de esa Casa [Rosada] nos duele un montón”, en referencia al presidente argentino Javier Milei.
De Carlotto recibió una placa y un ramo de flores por parte de la intendencia y tomó la palabra al cierre del acto.
Al iniciar, la presidenta de Abuelas bromeó con su edad: “Me voy a sentar porque no tengo 20 años. ¿Cuántos tengo? 94. Esto viene a ser como un capricho de la historia”, dijo, y añadió: “Vivir para seguir luchando”.
De Carlotto recordó que en Uruguay también “hubo muchas madres” en la búsqueda por desaparecidos. “Eran nuestras amigas. Cruzábamos el charco, veníamos a verlas, buscábamos a los nietos que también podían estar acá, y que estaban. Fue una colaboración de países hermanos. Y esa hermandad no se borra nunca”, sostuvo.
“Yo soy una mujer común, que era maestra y directora de escuela, tuve cuatro hijos y tenía otra idea de un futuro, que no fue, porque en Argentina las dictaduras cívico-militares eran permanentes, pero nunca fueron como esta última”, expresó De Carlotto al recordar el inicio de la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, que a la fecha ha conseguido restaurar la identidad de 139 nietos. “La última tiene que ser”, añadió.
De Carlotto no evitó referirse al gobierno de Javier Milei: “Lamentablemente, tenemos un mal gobierno. Lo tengo que decir, no es política esto. Esto es dolor”, aseveró. “Hay alguien frente a la defensa que en vez de defendernos está mortificando”, afirmó, antes de detenerse para “no manchar con este dolor que tengo de mi país la alegría de ustedes”, refiriéndose a la asunción del presidente electo Yamandú Orsi, la cual acompañará. “Estar hoy acá con ustedes es un bálsamo de alegría, de limpieza”, reconoció.