En el Palacio Peñarol, entre el viernes 16 y el domingo 18 de octubre, tendrá lugar el VIII Congreso Ordinario del Frente Amplio (FA), denominado José Pepe Mujica. Aunque no se trata de un congreso programático, como los que se desarrollan previo a los ciclos electorales, en la fuerza política valoran su importancia para definir el rumbo de la “acción política, programática y orgánica”. Como primer punto, el FA llega a la instancia con un acuerdo unánime para reelegir a Fernando Pereira como su presidente. En diálogo con la diaria, referentes de los distintos sectores manifestaron sus expectativas de que el congreso contribuya a la “reconstrucción de un clima de unidad”.
El documento sobre el que debatirán los más de 1.500 congresales convocados fue aprobado hace casi dos meses por el Plenario Nacional del FA. A partir de ahí, el documento comenzó a discutirse en cada sector y en los comités de base, los cuales, desde hace unos días, empezaron a hacer llegar sus mociones. La expectativa es que la instancia sea el puntapié inicial para “construir herramientas de trabajo político”.
“Este congreso marca un hito en la construcción de un proceso de transformación nacional y consolida el trabajo permanente con nuestros compañeros y compañeras en todo Uruguay”, expresó el sábado, en un comunicado, la dirección nacional del Movimiento de Participación Popular (MPP). El sector mayoritario del FA también confirmó su respaldo a la continuidad de Pereira al frente de la fuerza política. Heber Bousses, uno de los cinco fundadores del MPP que permanece en la dirección nacional, dijo a la diaria que “el resultado del congreso tiene que ser fortalecer la herramienta política” del FA. “Hoy el objetivo es uno solo: preparar la herramienta para el futuro”, afirmó.
En diálogo con la diaria, Salvador Schelotto, integrante de la directiva nacional de la Vertiente Artiguista, sostuvo que el congreso es una instancia para “acordar ciertas cuestiones comunes” y, “sobre todo, reagruparnos”.
“El tema de la unidad de esta fuerza política va a estar en el centro de nuestro congreso”, declaró recientemente a El Popular la exdiputada Ana Olivera, integrante del Comité Ejecutivo del Partido Comunista (PCU).
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista (PS), Pablo Oribe, dijo a la diaria que “lo más trascendente es que la fuerza política pueda tener una agenda propia por fuera de las medidas del gobierno”, ya que el rol del FA “debe ser también imaginar y adelantar otras discusiones”. “Nosotros necesitamos construir y ejercitar la esperanza como una disciplina, como una necesidad política”, expresó, y consideró que el congreso es “el espacio ideal para gestar esa fuerza colectiva”.
La “fatiga” y el contexto internacional
En línea con el documento base del congreso, Schelotto sostuvo que el FA “sufrió un desgaste a partir del proceso electoral”, algo que se evidencia en una cierta “fatiga de toda la estructura política”. A esto, apuntó, se suma una “cierta insatisfacción” de “demandas y tensiones no resueltas con respecto a la marcha de gobierno”, lo que “determina una necesidad de encontrarnos, de acordar y de salir con una fuerte propuesta unitaria para enfrentar el problema”.
El documento reconoce que algunas acciones del gobierno, así como la “falta de coordinación” a su interna, han “generado un gran malestar y desorientación en la militancia más estrecha”. La senadora Liliam Kechichian, referente de Seregnistas, dijo a la diaria que las “críticas de una parte de nuestra fuerza política” con respecto al gobierno “se han ido procesando bien”. Sostuvo que en los últimos meses el gobierno y el FA han puesto “en valor la gestión y el cumplimiento de las promesas electorales”. No obstante, señaló que todo esto estará presente en el congreso y se plantearán “con mucha madurez, sin esquivar el debate, pero mirando para adelante”.
El primero de los cuatro capítulos del documento base está dedicado a la coyuntura internacional. Allí se recoge el descontento de la militancia en esa materia y se remarca la necesidad de “abrir canales de diálogo e intercambio que permitan consolidar posiciones clave”. Al respecto, Kechichian consideró que a nivel internacional hay un conjunto de temas que “la izquierda del siglo XXI tiene que mirar con mucha seriedad”. En ese sentido, se refirió al gobierno nicaragüense de Daniel Ortega y afirmó que desde Seregnistas son “muy críticos, tanto que no consideramos que se pueda llamar izquierda”.
Desde el MPP, Bousses dijo que el rol de la dirección política es hacer entender que el gobierno encabezado por Yamandú Orsi asumió bajo “un contexto internacional determinado”, pero “hoy la situación cambió”. A su modo de ver, el tema internacional “tiene mucho más que ver con cómo está el mundo en general” y con el hecho de que “Uruguay necesita tener reglas más o menos claras para poder pararse”, y no tanto “con el tema de ‘declaraciones sí, declaraciones no’”.
El impuesto al 1% y las colectoras de votos
Por otro lado, no está previsto que debates como el del impuesto al 1% más rico de la sociedad o el de las listas colectoras de votos, que no generan consenso a la interna de la fuerza política, tengan gran centralidad en el congreso. “Temas vetados no va a haber, pero sí está claro que no es hoy prioridad para el gobierno”, señaló Kechichian sobre la propuesta impositiva que surgió del PIT-CNT y cuenta con el apoyo del PS, el PCU y Casa Grande.
En el documento se señala que el Plenario Nacional de octubre de 2025 le encomendó a la Comisión Nacional de Programa y a su unidad económica la elaboración de “un informe sobre el escenario tributario, que al día de hoy viene siendo un insumo básico para el debate en la fuerza política, con el objetivo de sumar herramientas que permitan ensanchar los espacios fiscales”.
En cuanto a las colectoras de votos, el FA resolvió crear “una comisión que analice y realice una propuesta”, sobre la que recién se expedirá en un Plenario Nacional en 2028. Desde Seregnistas, que rechaza el mecanismo de las colectoras, Kechichian apuntó que en el congreso se verá “si hay otros sectores que plantean este tema para que podamos debatirlo, porque es serio para la identidad y para la representatividad de lo que nosotros queremos ser”. Oribe, en tanto, consideró que no estará “directamente en el congreso en estos términos”, sino que el asunto “se va a discutir para el futuro”.
La necesidad de “adaptar la estructura”
“Es imprescindible enfatizar en la necesidad de adaptar la estructura del Frente Amplio a los cambios sociales, incorporando nuevas formas de participación y promoviendo la igualdad de género, la participación de la juventud y una comunicación moderna y efectiva”, se sostiene en otro pasaje del documento. En ese sentido, Bousses puntualizó que una de las preocupaciones es “ver si la forma que tiene hoy el Frente Amplio de funcionamiento es la correcta en el estado que estamos hoy”, es decir, “si la gente siente que esta forma de iniciativa que tiene el Frente Amplio es viable para seguir funcionando así”.
El dirigente del MPP señaló que uno de los fenómenos que se percibe es que “la gente milita por unas causas puntuales”, en lugar de hacerlo “por una globalidad y en un programa en el que todas las partes de la sociedad estén comprendidas”. En ese marco, consideró que tendrán que ser “bastante laxos en las nuevas formas”. Aseguró que este tema sí será parte del congreso y, probablemente, “quede instalado como debate”.
Desde el PS, Oribe señaló que, “en un contexto de mucho cuestionamiento de las sociedades a la política y a la democracia”, resulta necesario “pensar nuestra inserción en la sociedad para, a partir de ahí, poder reivindicar la herramienta política Frente Amplio”.
Kechichian expresó su expectativa de que el congreso genere “una línea de trabajo clara” hacia una parte de la sociedad que, a su juicio, “hoy todavía nos falta entender un poco más”. Mencionó que uno de los desafíos es “cómo hoy la izquierda se relaciona” con aquellas personas que no se sindicalizan, como, por ejemplo, los trabajadores de aplicaciones.
Entre los malestares que construyen cuestionamientos a la democracia, Oribe también mencionó “la subjetividad que generan las nuevas formas del trabajo y de organización del tiempo en nuestra vida”, a partir de las cuales “a muchos trabajadores fragmentados se les hace difícil poder pensar los problemas individuales como colectivos”. “Ahí hay un desafío para la izquierda”, afirmó. “Tenemos cambios muy acelerados que han cambiado la subjetividad de los seres humanos, nuestra relación con el tiempo, con la vida, con las instituciones, la inteligencia artificial y su irrupción; todo eso va a estar en el congreso y tiene que estar esa reflexión política”, afirmó el dirigente socialista.
Según se marca en el documento, el FA considera necesario “salir al encuentro de nuevos colectivos en lucha que hoy no están en las estructuras tradicionales para construir con ellos una síntesis política y una vinculación fluida”. Para cumplir ese cometido, se le encomendó a la Comisión de Asuntos Sociales “consolidar una estrategia orgánica y permanente que garantice la continuidad de los lineamientos estratégicos, asegurando que su agenda responda a definiciones colectivas y no a la impronta individual de la conducción de turno”. A nivel de la juventud, una de las propuestas es crear comisiones de jóvenes barriales, departamentales y culturales, que se articularán a través de una Comisión Nacional de Jóvenes, “orientada a definir lineamientos comunes que potencien la participación y a elaborar de manera colectiva una propuesta de funcionamiento orgánico”.
En cuanto a la descentralización, Schelotto sostuvo que el “desgaste acumulado por los esfuerzos realizados” se “nota particularmente en algunas estructuras departamentales”. En el documento se apunta que es necesario “avanzar hacia una mayor participación y articulación con las departamentales y los municipios en la dirección de vincular las necesidades y demandas de cada comunidad con las políticas nacionales”.
En ese sentido, el dirigente de la Vertiente señaló que, luego del congreso, habrá una “batería de decisiones en materia de construcción institucional” para “ponerlas en práctica”. Por ejemplo, se propone instalar “espacios mensuales de coordinación y análisis político” entre la presidencia del FA y las departamentales, así como también crear el Centro de Estudios Territoriales “Compañero Mariano Arana”, que buscará asumir el desafío de “comprender las diferentes dinámicas electorales territoriales, tanto en el interior como en Montevideo”. A su vez, está prevista la instalación de la Comisión del Exterior y la Comisión Nacional Electoral, “que se ocupará de todos los temas de la operativa electoral” de forma permanente.
