Tras el anuncio del presidente Yamandú Orsi de rescindir el contrato de suministro de dos patrullas oceánicas con el astillero español Cardama Shipyard, su director, Mario Cardama, dijo que el gobierno procedió “de manera muy incorrecta” al tomar la decisión.

En un comunicado emitido por el empresario, Cardama anunció que, como empresa, van a “estudiar los caminos a seguir”. En ese sentido, aseguró que “siempre” manejaron el proceso de compra “con criterios empresariales”, lo cual “no va a cambiar ahora”.

“No nos vamos a dejar apurar por nadie”, afirmó. En respuesta a pedidos de entrevista, dijo que no las dará por ahora y apuntó que “ya habrá oportunidad de discutir todos estos temas”. “Veremos a quién le asistía razón”, concluyó.

Además del anuncio de la rescisión por “incumplimientos contractuales graves”, Orsi adelantó que se iniciarán acciones por daños y perjuicios, acciones “para recuperar el patrimonio del Estado uruguayo”, se definirán “responsabilidades institucionales e individuales” y se tomarán “las medidas que haya que tomar”, y por último, se procurará “la adquisición de las patrulleras oceánicas”. “Esta rescisión tiene que ver con el incumplimiento grave derivado de las dos garantías que determinan que el contrato funcione o no”, afirmó el presidente.

En diciembre, dos meses después del anuncio de la rescisión y cuando el gobierno presentó una segunda ampliación de la denuncia por presunto fraude o estafa en la garantía de fiel cumplimiento, Cardama citó a las autoridades del Ministerio de Defensa Nacional a una audiencia de conciliación que tendrá lugar el 16 de marzo.

En su momento, Cardama dijo a la diaria que la empresa mantiene la postura de “llegar a un acuerdo con el Estado uruguayo” y que su intención “siempre” fue “conciliar, mediar, estar, reunirnos”. “El paso lo tiene que dar el Estado uruguayo si quiere realmente negociar con nosotros o no”.