Un inicio referido a la coyuntura internacional y un desarrollo orientado a los desafíos y a las reformas proyectadas en la economía nacional: ese fue el esquema que siguió el discurso del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, uno de los oradores, el miércoles en la actividad “Agro en Punta”, en el Centro de Convenciones de Punta del Este. En el evento también disertó la presidenta en ejercicio, Carolina Cosse.

Oddone reiteró, al igual que en otras exposiciones, la necesidad del país de “consolidar una tasa de crecimiento más elevada” como forma de preservar su “modelo de vida”, que “depende crucialmente de los recursos que tenemos para poder generar las condiciones necesarias para eso”.

Se refirió al contexto internacional actual, que es “inédito”, en el que la libre movilidad de bienes “está bajo controversia” y existe en general una “crisis del modelo de globalización”. De todos modos, acotó que este nuevo escenario también “trae oportunidades y tenemos que aprovecharlas”.

Oddone recordó que Uruguay tiene como principal socio comercial en bienes a China, como principal socio comercial en servicios a Estados Unidos, como principal origen de inversión extranjera a la Unión Europea, y a su vez tiene “un vínculo privilegiado con Argentina y con Brasil, a los cuales les vendemos, en muchos casos, cosas que no vendemos en ningún lugar del mundo más que en la región”. “Eso nos obliga a tener un equilibrio muy cuidadoso desde el punto de vista geopolítico y desde el punto de vista económico en nuestros vínculos”, advirtió. Remarcó la necesidad para Uruguay de “formar parte de todos los clubes del mundo que respetan reglas de funcionamiento de la economía global basadas en la cooperación, el entendimiento y la solución pacífica de controversias”, pero, al mismo tiempo, tener “mucho cuidado en que cada movimiento que hacemos está siendo evaluado de manera permanente por este nuevo orden” global.

2026, el año de las “pequeñas reformas microeconómicas”

Luego, Oddone se refirió al contexto local y a los planes del gobierno y, en particular, de su cartera, para este año.

El ministro dijo que hay temas sobre los que “hay que conversar” y en los que “hay que trabajar”, como el costo de la energía, “los temas de los bitrenes y de los tritrenes, porque es crucial para la economía del interior y para la economía del sector agropecuario abaratar los costos de movilidad de mercancías desde el norte del país hacia las zonas de salida”, así como revisar la forma de fijar la tarifa portuaria, porque es “antigua, basada en un criterio de tipo arancelario”. “Tenemos que trabajar en los temas que tienen que ver con la gobernanza de nuestro sistema portuario y con la organización institucional de nuestro sistema”, sostuvo.

Ante un público integrado mayormente por actores del sector agropecuario, prometió que en 2026 habrá “pequeñas reformas microeconómicas destinadas a mejorar costos de producción y a generar mayor eficiencia”, pero advirtió que “van a tocar rentabilidades e intereses del sector primario”.

No dio detalles, pero enumeró una serie de temas que el gobierno tiene “en agenda”: la desindexación de la economía, lograr que el sistema financiero esté “más presente” en la actividad productiva otorgando créditos, estimular el desarrollo del mercado de valores y del crédito hipotecario y trabajar en “reducir la dolarización de la economía”.

Además, Oddone señaló que Uruguay tiene “enormes temas en los que trabajar”, como la desigualdad y en particular la pobreza infantil, que es “un enorme problema en el largo plazo”. Mencionó también los desafíos demográficos y el “desequilibrio enorme en cómo se reproduce la población pobre con relación a cómo se reproduce el resto de la población”, lo que es “una bomba de tiempo para nuestro modelo de convivencia”. “Tenemos que atacar y resolver el problema de la pobreza infantil, que es realmente un problema en Uruguay”, remarcó.

Mencionó también la necesidad de trabajar en materia de educación y lograr tener “un capital humano en mejores condiciones de captar recursos”. “Eso es una agenda largamente postergada, en la cual todo el mundo sostiene que hay que hacerlo, sin embargo, han pasado muchos años en los cuales los resultados son modestos. No es que no existan, pero son modestos; tenemos que trabajar en esos temas”, apuntó.

Finalmente, se refirió a la necesidad de trabajar para reducir el déficit fiscal. “No podemos vivir con déficit fiscales persistentes del 4% a largo plazo, porque eso hace crecer la deuda tendencialmente y a largo plazo nos resta competitividad. Sobre eso tenemos que trabajar y tenemos que ponernos de acuerdo en que tener una consolidación fiscal supone pagar precios. La consolidación fiscal no ocurre por obra y arte de la naturaleza”, advirtió. En ese sentido, destacó que son necesarias “adecuaciones tributarias” como las contenidas en el presupuesto quinquenal y además trabajar en hacer más eficiente el gasto público.