El exedil frenteamplista de Salto Gabriel Scabino, integrante de Seregnistas, considera que “la fuerza política todavía tiene pendiente una autocrítica profunda y abierta a todos sus militantes”, tras la derrota en las elecciones departamentales de 2025, en las que resultó electo el nacionalista Carlos Albisu bajo el lema de la Coalición Republicana (CR). Para Scabino, “la autoevaluación realizada hasta el momento involucró a pocas personas y fue insuficiente para identificar los errores y definir los cambios necesarios de cara al futuro”.
En diálogo con la diaria, Scabino sostuvo que “el objetivo no debe ser buscar culpables, sino analizar qué aspectos deben corregirse para construir una alternativa política al actual gobierno departamental”. En ese sentido, planteó “tomar como referencia” el proceso de autocrítica desarrollado por el Frente Amplio (FA) a nivel nacional, luego de la derrota en las elecciones de 2019. Por otro lado, consideró que los recientes movimientos políticos en la oposición, como el acercamiento del dirigente colorado Eduardo Malaquina al gobierno departamental, plantean un escenario en el que el FA “deberá prepararse para competir con los partidos Nacional y Colorado” actuando conjuntamente.
Consultado sobre las fortalezas del FA de Salto, Scabino destacó “la permanencia de su militancia histórica y el funcionamiento de los comités de base”. Según afirmó, “el trabajo territorial, las recorridas puerta a puerta y el diálogo directo con los vecinos han sido determinantes para sostener la presencia electoral de la fuerza política”. Como ejemplo, recordó que, en la segunda vuelta de las elecciones de 2024, el FA superó por más de mil votos a los partidos de la coalición a nivel departamental. Para el exedil, ese resultado fue producto del trabajo militante y de una tarea que trasciende a los dirigentes. “Es la militancia de a pie la que siempre ha dado la cara y la que puede llegar a revertir los resultados adversos”, señaló.
En cuanto a las debilidades de la fuerza política, el dirigente identificó “dificultades para unificar el discurso frente al gobierno departamental” de Albisu. Si bien reconoció que “existen cuestionamientos a distintas decisiones de la administración”, consideró que “los dirigentes y ediles no han conseguido establecer una agenda común que permita expresar con claridad las principales diferencias con la gestión”. A su entender, “las distintas posiciones internas dificultan la construcción de una oposición coordinada y reducen la capacidad del Frente Amplio para instalar temas en el debate público”. También señaló que “la tarea opositora no puede limitarse a señalar errores del gobierno, sino que debe incluir propuestas alternativas que permitan mostrar qué haría el FA frente a los problemas del departamento”.
Puntualizó que las diferencias a la interna del FA quedaron expuestas en la discusión sobre el fideicomiso departamental, instancia en la que los ediles frenteamplistas no lograron unificar su posición. En contrapartida, valoró la convocatoria abierta realizada para discutir el fideicomiso, que permitió incorporar a ediles, integrantes del Plenario departamental y representantes de los comités de base. Para Scabino, “esa modalidad de participación contribuye a generar acuerdos y debería extenderse a otras discusiones relevantes para la fuerza política”.
Por otro lado, cuestionó “la forma en que se comunican las decisiones y los logros del gobierno nacional” en el departamento y consideró que la fuerza política debería tener mayor participación en la difusión de las políticas que se desarrollan. En ese sentido, afirmó que, en ocasiones, “las principales figuras de la fuerza política no ocupan un lugar suficientemente visible para explicar esas acciones a la ciudadanía”. En paralelo, planteó la necesidad “de mejorar el relacionamiento entre los propios sectores, la Mesa Política, la presidencia departamental y la bancada de ediles”.
Una eventual candidatura basada en la amplitud
De cara a las próximas elecciones internas del FA, Scabino confirmó que ha mantenido conversaciones con distintos sectores para explorar apoyos a una eventual candidatura a la presidencia departamental. Las elecciones, que algunos sectores esperaban realizar este año, fueron postergadas para 2027.
El exedil explicó que “las primeras conversaciones se desarrollaron con agrupaciones afines”. Sin embargo, afirmó que en una segunda etapa ha intentado “ampliar el consenso con otros sectores”, ya que “el nuevo escenario político departamental exige generar acuerdos sobre los puntos en común, aunque persistan discrepancias en determinados asuntos”.
Al explicar qué cambios impulsaría si llegara a la presidencia departamental, Scabino propuso “tomar como referencia el modelo de conducción de Fernando Pereira en el Frente Amplio”. Recordó que, cuando Pereira asumió en 2021, “convocó a los sectores que no habían obtenido representación para que participaran con voz en la Mesa Política”. En contraste, afirmó que “en Salto transcurrieron seis meses antes de que se definiera cómo participarían los sectores que habían quedado sin representación en ese ámbito”. Por ello, consideró que “la primera medida debería ser garantizar una participación más amplia en los espacios de decisión”. La propuesta apunta a que “todos los sectores puedan intervenir en las discusiones internas, con el objetivo de mejorar el funcionamiento orgánico y construir consensos”, aseguró.
