La Cámara Uruguaya de Productos Ortopédicos (CUPO), tras haber tomado conocimiento de la propuesta del Banco de Previsión Social (BPS) de licitar los productos ortopédicos que se entregan a los trabajadores activos -en principio, las medias de compresión u ortopédicas-, manifestó su preocupación dado que consideran que el cambio puede generar dificultades a los beneficiarios y una disminución en la calidad de los productos recibidos.

En diálogo con la diaria , Fanny Ferreyra, vicepresidenta de la cámara, explicó que “en la actualidad el trabajador concurre a la ortopedia de su preferencia y recibe la asistencia técnica necesaria”. Consideró que la ortopedia “es un intermediario fundamental, ya que es la encargada de tomar las medidas, evaluar la mejor manera para que el trabajador cumpla con lo recetado por el médico y lo use”, y lleva adelante una asistencia técnica que “tiene en cuenta las dificultades que conlleva colocarse [por ejemplo] una media de compresión”.

La vicepresidenta del organismo detalló que cada vez que se presenta un usuario con la receta médica, las responsabilidades de la ortopedia son controlar que la indicación tenga “todos los detalles que exige la reglamentación para otorgar el beneficio” y entregar el artículo correcto, el cual fue prescripto en la orden.

Según Ferreyra, las ortopedias “pasamos a ser una extensión del BPS” a partir de la autorización a tramitar las solicitudes de medias, que tiene la tarea de “controlar la correcta presentación de la orden médica en cada solicitud para luego realizar la adjudicación correspondiente” y así se logró dar “mayor accesibilidad y comodidad para el usuario”. “Lo que hacemos se puede describir como un servicio comercial de entrega de productos, con personal capacitado, control de stock y buena logística”, agregó.

Por último, destacó que el servicio requiere de “profesionalidad y el tiempo necesario para enseñar el modo de uso y cuidado, con el fin de disminuir el deterioro y alargar la vida útil del producto”.

La preocupación principal de la cámara es que “la ayuda técnica al usuario es lo que se estaría eliminando en la referida licitación”, ya que pasarían a entregar “medias de una sola marca y calidad”, sin tener presentes las particularidades de cada usuario, y “se quitaría el poder de elección a la persona en cuanto a calidades o modelos”, sostuvo Ferreyra.

En segundo lugar, la cámara mencionó que las ortopedias son una fuente de trabajo para muchas personas, por lo cual licitar este tipo de productos significaría una pérdida importante para el sector respecto del cual, “en una etapa pospandemia, recién estamos viendo la reactivación”.

“Sin entender la arbitrariedad del proyecto” se manifiestan a favor de que el BPS fiscalice y si es necesario sancione a aquellas ortopedias que no cumplan con lo estipulado para así poder “optimizar el servicio”. Por todos los motivos planteados, Ferreyra, en representación de la cámara, pidió que se “revea la medida planteada”.

“El producto adecuado”

En diálogo con la diaria, Alfredo Cabrera, presidente del BPS, dijo que efectivamente “se está cambiando la forma de contratación” y se están licitando proveedores para “determinados tipos de productos” para comprarlos directamente.

Ante los dichos de la cámara dijo que “tiene distintos interesados” y agregó que el BPS recibió “alguna comunicación que cuestiona la nueva modalidad”. De todas maneras, dijo que “el punto de partida es comprar de la mejor manera posible y asegurar que al beneficiario se le entregue el producto adecuado”.

Según Cabrera, la nueva modalidad “puede afectar algún negocio en particular”, pero “no es una consideración para definir la mejor manera de comprar”. “Es un cambio que ha generado algunas molestias del sector privado”, reconoció.

“Nuestro punto de partida es que el usuario acceda a un producto de calidad, que se le entregue la prestación tal cual está previsto y tener los mejores precios del mercado”, por eso “hacemos la licitación”, resumió.

Contó que si bien al momento el cambio está centrado en las medias de compresión, lo mismo se hizo con audífonos; “se establecieron los requisitos técnicos que el producto debe de tener y ahora los beneficiarios los obtienen de las empresas habilitadas definidas” por el BPS.

Por su parte, José Pereyra, el director representante de las empresas en BPS, dijo a la diaria que el banco “tiene la propuesta de licitar como forma de trabajar”, algo que “ya se planteó en otros rubros y lo que plantea es ahorrar”.

Como director, dijo que su primera postura es “escuchar a las empresas y ver si el ahorro, que hasta ahora se plantea en forma teórica e informal, después se traduce y si es realmente válido como para cambiar las reglas de juego”.

Por último, comentó que ahorrar es algo que el BPS “planteó a los directores” de la institución como cuestión general.