El Ministerio de Salud Pública y la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes presentaron nuevos datos sobre tuberculosis, correspondientes a 2025, que muestran una situación relativamente estable en el país y una baja en los fallecimientos, la menor en los últimos 23 años.

En total el año pasado se notificaron 1.450 casos, cuatro menos que en 2024, de los cuales 1.278 corresponden a casos nuevos o recaídas. Del total, 70% corresponde a hombres y 30% a mujeres.

La distribución de los casos en el país evidencia una fuerte concentración en el sur. Montevideo reúne el 60%, con 871 casos, seguido por Canelones con 193 y Maldonado con 69. En el norte, Paysandú registra 44 casos, Rivera 40, Salto 34 y Artigas 33, mientras que en el centro y este se destacan Tacuarembó con 21, Cerro Largo y Rocha con 16 cada uno, Treinta y Tres con 14, en Durazno 12 y en Lavalleja 11. En el litoral y otras zonas, Colonia presenta 17 casos, Río Negro 7, Soriano 8, Flores 6 y Florida 3.

En cuanto al tipo de enfermedad, de los 1.450 casos, 1.210 corresponden a tuberculosis pulmonar y 85% de estos fue confirmado bacteriológicamente. Con relación al diagnóstico, 66% de los casos accedió a una prueba molecular rápida.

Además, se detectaron 37 casos con resistencia a medicamentos, 16 más que en 2024, de los cuales 24 presentan resistencia a isoniacida y 13 son multirresistentes.

Con respecto a las poblaciones afectadas, la enfermedad continúa concentrándose en los grupos más vulnerables. Los contactos de casos presentan la mayor incidencia, con una tasa de 7.817 cada 100.000 habitantes (225 casos). Les siguen las personas en situación de calle, con 4.595 cada 100.000 (161 casos); las personas privadas de libertad, con 1.160 cada 100.000 (193 casos); y las personas que viven con VIH, con 959 cada 100.000 (163 casos).

En tanto, niños y adolescentes registran una tasa de 24,1 cada 100.000 (189 casos). En términos de contribución al total, los contactos representan 16% de los casos, mientras que niños y adolescentes y personas privadas de libertad concentran 13% cada uno, y las personas con VIH y en situación de calle, 11%.

En la distribución por edad, 68% de los casos se concentra en personas de entre 15 y 54 años, 23% en mayores de 54 años y 9% en menores de 15. Dentro de estos últimos, se registraron 119 casos en menores de 15 años y 70 en adolescentes de entre 15 y 19 años.

Con referencia a la mortalidad, se reportaron 123 fallecimientos, 25 menos que en 2024, lo que representa una tasa de 3,5 cada 100.000 habitantes y una letalidad de 8,5%.

En la cascada de atención, se estima que hubo alrededor de 1.600 casos, con un rango entre 1.300 y 1.900, de los cuales 80% fue diagnosticados. De estos, 66% tuvo una prueba molecular como primer estudio y la cobertura de tratamiento alcanzó el 99%.

En cuanto a los resultados, 68% de los pacientes tuvo tratamientos exitosos, mientras que se registró un 18% de pérdida de seguimiento y un 13,5% de fallecidos.

En conjunto, los datos muestran que, aunque hay avances en algunos indicadores, persisten desafíos importantes, especialmente en el seguimiento de los pacientes y en la detección oportuna de los casos, en un contexto donde la enfermedad continúa estrechamente vinculada a las condiciones sociales.