Las ambiciones territoriales de Donald Trump se insertan en un nuevo contexto global marcado por el denominado “retorno de la geopolítica”. Los chokepoints (puntos de estrangulamiento) ganan importancia como elementos claves asociados a la seguridad nacional, mientras el cambio climático habilita nuevas rutas en el Polo Norte
La indecente propuesta de Trump, hecha a punta de pistola, no sólo es absurda, sino también peligrosa. Está claro que la mejor opción para Groenlandia es mantener la relación cambiante y flexible que tiene con Dinamarca.
El republicano estrenó su segundo mandato con una larga lista de órdenes contra la inmigración, las políticas de diversidad y género, el cambio climático, entre muchas otras.
Las recientes y tempestuosas declaraciones sobre política exterior de Donald Trump, que han desconcertado a muchos expertos, deberían verse como parte de un proyecto más amplio de reafirmación de la hegemonía estadounidense en las Américas y de rechazo a la influencia geopolítica china