La Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República (AFFUR) resolvió en asamblea general la realización de un paro este miércoles, con la ocupación de las instalaciones del edificio de la calle José Enrique Rodó 1827 y Emilio Frugoni. La decisión es en el marco de un conflicto declarado el 9 de agosto, por la implementación de un nuevo sistema de adjudicación de becas a estudiantes de la Universidad de la República (Udelar).

“Ante la ausencia de respuesta de las autoridades, AFFUR Bienestar DUS resolvió incrementar las medidas, manteniendo la crítica al nuevo sistema, y se define que las diferentes áreas del servicio no realizarán tareas vinculadas a la implementación del nuevo sistema de becas. Esperamos que las autoridades puedan dar respuesta y podamos construir un sistema inclusivo, equitativo y justo”, informó el sindicato por intermedio de un comunicado.

Sobre las medidas aplicadas, el dirigente de base de AFFUR Marcelo Bustamente dijo a la diaria que el paro fue por 24 horas y que responde a “una nueva propuesta para este 2023 por parte de la Udelar, para cambiar el sistema de asignación de becas a los estudiantes. En la Udelar hay ocho tipos de becas diferentes”. La ocupación comenzó a las 7.00 y se extiende hasta las 20.00 inclusive.

Señaló que hasta ahora, el estudiante hace una solicitud completando un formulario electrónico, posteriormente tiene una entrevista con un equipo de trabajo social y acto seguido, el trabajador social debe “detectar si hay determinadas vulnerabilidades”, para finalmente realizar un informe social y presentarlo, y de ahí resulta si la beca es adjudicada al estudiante o no.

Desde el sindicato se cuestiona que una vez que el estudiante completa el formulario con toda la información, en el nuevo sistema, el algoritmo es el que define si se adjudica una beca o no. “No estamos de acuerdo con ese sistema, porque se está excluyendo un pilar fundamental, que es el trabajo social en la asignación. El sistema no genera garantías, y podría llegar a no ser equitativo y justo, en el sentido de que el sistema podría adjudicar becas a estudiantes que no deberían tenerlas, y no darles becas a quienes sí las necesitan”, dijo Bustamante.

El dirigente recordó que “hubo instancias de negociaciones y grupos de trabajo para mejorar el sistema que propone el rectorado, pero hay puntos que el rectorado no quiere negociar, entre ellos, que el informe social de los trabajadores pueda traducirse en un ponderador que incida en la asignación de la beca. Eso el rectorado no lo acepta, y en definitiva se está desconociendo el rol del trabajo social”.

En 15 días se dará apertura a un nuevo período de solicitud de becas. “Lo que el sindicato quiere es que haya una instancia en la que se puedan negociar estas propuestas para que el próximo período de solicitud de becas sea una etapa que sea justa para los estudiantes”. Con respecto a 2022, precisó que por la falta de recursos económicos, en ese año hubo un 47% de estudiantes que no lograron acceder a una beca.

Mercedes Pérez, presidenta del Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (SCIBU), se hizo presente a las 7.00 para labrar las actas correspondientes, por la ocupación, pero luego en el transcurso de la jornada no hubo comunicación con otras autoridades de la Udelar. La última vez que hubo una reunión con rectorado de la Udelar fue hace más de un mes. Para los próximos días, dijo el delegado, se llevarán adelante reuniones para intentar encaminar el tema.

La voz de Bienestar Universitario

Pérez explicó a la diaria que “este es un proceso que se viene desarrollando desde hace algunos años para poder mejorar la adjudicación de las becas, sobre todo los tiempos. Actualmente ha aumentado mucho el número de estudiantes, y también ha crecido la cantidad de alumnos que solicitan becas, por lo que se ha vuelto prolongado el proceso de adjudicación”.

Señaló que el sistema informático utilizado “requería actualizaciones”, por lo que en 2019 se comenzó a trabajar en la modificación del proceso de adjudicación por intermedio de un software que permitiera mayor agilidad. “Desde allí comienza a generarse, junto al Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, en conjunto con el rectorado y Bienestar Universitario, la elección del software, que es utilizado en otras universidades de Latinoamérica, entre ellas la Universidad de Buenos Aires [UBA]”.

Agregó que si bien el programa ya está diseñado y facilita el otorgamiento de becas, lleva un proceso y requiere “una adaptación a las características de la Udelar, y al tipo de becas que se adjudican, que son diferentes a las que se otorgan en otros países del continente”. Sobre los requisitos o condiciones a considerar a la hora de adjudicar la beca, expresó que “siguen siendo los mismos”.

Pérez reconoció que “tenemos algunas cuestiones que nos preocupan, en el sentido de que no se está valorando el trabajo social, pero nosotros estamos convencidos de que debe ser un trabajador social el que tiene que estar trabajando en este sistema. Cambia el formato de trabajo, pero en realidad hay muchísimas funciones que sí cumple el trabajador social”. Afirmó que ahora se está en una “etapa de transición, en la que se puede utilizar sólo una parte del sistema, mientras que otros pasos deben efectuarse de manera manual.

Explicó que el propósito es que los estudiantes cobren sus becas al mes de abril y sin demoras por períodos prolongados, que pueden llegar hasta agosto o setiembre, cuando hay alumnos que estudian todo el año. “Para nada se prescinde del trabajo social, que es importante para todo el proceso, no sólo para el otorgamiento, sino también para el seguimiento de la trayectoria educativa del alumno”, precisó.

Con referencia al paro y a la ocupación de este miércoles, Pérez respondió que “los funcionarios están sintiendo, de alguna forma, que no se está considerando, desde su punto de vista, el rol y función que ellos cumplen. Desde Bienestar creemos que sí, y que incluso el cambio va a permitir la participación en otros temas que tienen importancia y que ahora no están pudiendo trabajar por falta de tiempo. Al final es la expresión de un gremio, y no opinaré sobre eso”.

Pese a las medidas del gremio, y consultada sobre si existen puntos de acuerdo con el mismo, dijo que “estamos de acuerdo en la mayoría de las cosas, y hay algunas condiciones que se pusieron por parte de las autoridades de la Udelar, como por ejemplo, que la nueva herramienta debe comenzar a utilizarse ahora para la adjudicación de becas para 2024. Entiendo que todo cambio genera preocupaciones, y estamos atentos a que todo salga lo mejor posible”.

El 30 de octubre comenzaría la primera convocatoria para los interesados en acceder a becas, para los que ya son estudiantes universitarios pero que se van a presentar por primera vez a solicitar la ayuda. El próximo período es en inicios de 2024, que para esa etapa aún no hay fecha definida, que es para los que renuevan las becas. Para los que se inscriben a la Udelar en 2024, son los que deberán esperar para estar habilitados a realizar la solicitud.