El Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) realizó un llamado en 2023, para la primera edición del programa Talento Tech +45, que se ejecutó en junio de 2024, al que se presentaron alianza Pyxis, una empresa de soluciones tecnológicas, y Talento Senior, una consultora de empleabilidad con foco en personas con más de 45 años. A ellos se sumó Fibras, un ecosistema en el que personas, empresas y organizaciones se unen para respaldar proyectos e ideas, usando la tecnología como plataforma para generar impacto social.
El programa Talento Tech +45 es un espacio de formación y reinserción laboral para personas de más de 45 años que hayan tenido vínculo con la tecnología y tengan interés en actualizar sus conocimientos para reconversión laboral. La duración del programa es de 18 meses y su cierre está previsto para octubre próximo.
Ivelise Reinaldo es cofundadora de Talento Senior. Es licenciada en Comunicación por la Universidad de la República, emprendedora, gestora y productora de eventos y contenidos. En diálogo con la diaria comentó que Talento Senior y Pyxis, con el apoyo de Fibras, se presentaron a la convocatoria de Inefop, a Respuesta Innovadora de Desafíos Estratégicos (RIDE). “De varios proyectos que se presentaron, fuimos nosotros los ganadores”, recuerda, y aclara que el proyecto es cofinanciado junto a Inefop y sin costo para los participantes.
Cuenta que, una vez que Talento Tech +45 ganó el llamado, se definieron los detalles con Inefop, y se hizo una convocatoria a personas de 45 o más años, “que alguna vez hubieran tenido contacto directo con la tecnología. Esa fue la primera consigna. Se recibieron 300 curriculums, se eligieron, y entrevistamos a 70 personas, y 40 siguieron adelante. Ese fue el primer proceso”. Los 260 inscriptos restantes no cumplieron con la totalidad de los requisitos, y se les dio una devolución de porqué no habían sido seleccionados entre las 40 finalistas.
Además de requerir que tuvieran algún tipo de experiencia o acercamiento con la tecnología, las personas seleccionadas tenían que cumplir con determinados requisitos que, por parte de la consultora y demás actores, eran calificados como básicos y esenciales. Uno era la disponibilidad de tiempo para cumplir con todas las fases del programa, y otro era el compromiso para iniciar y concluir el proceso, de forma tal que cada persona lograra estar en posición de ser elegida por alguna de las empresas madrina para trabajar.
En el instituto de aprendizaje Coderhouse, de Buenos Aires, Argentina, durante seis meses las 40 personas hicieron cursos a distancia, de lunes a jueves, y tuvieron instancias con un coordinador académico. Esa fue la primera etapa. Después, cursaron inglés dos veces por semana, para un mayor desarrollo y fortalecimiento del idioma.
Posteriormente, una a dos veces por mes, los asistentes participaron en encuentros con un grupo de desarrollo humano en instancias presenciales para trabajar en comunidad, autoestima y otras habilidades transversales, tales como talleres de agilismo, de gestión del tiempo, entre otros.
De las personas elegidas, la mayoría son de sexo masculino y residentes en Montevideo, aunque hay casos de participantes que residen en el interior, específicamente en Colonia, San José, San José y Canelones. En materia de edades, varias personas superaban los 50 años. “Lo importante es que estas personas ingresen al mercado laboral nacional, o en el extranjero, y parte de la importancia es hablar del tema”, dijo la coordinadora, quién recalcó que son muchas las personas de más de 45 años sin trabajo actualmente y que, en promedio, están unos dos años buscando empleo.
Sobre esa población, planteó que enfrentan “una cantidad de sesgos y prejuicios” por parte de las empresas. “Está muy relacionado con lo que se llama edadismo”, consideró. En ese sentido, señaló la necesidad de “trabajar sobre la intergeneracionalidad en los equipos, que tiene que ver con hacer equipos diversos que se apoyen, y que así se generen instancias más ricas, para que progresen en cada proyecto”.
“Ahora empezamos a trabajar con ellos sobre herramientas para la empleabilidad, que están más vinculados a lo que es la marca personal, el currículum, Linkedin y demás. La fase de la reinserción laboral. Y, paralelamente, este semestre se hace la búsqueda de empresas que forman parte del proyecto, a las cuales llamamos organizaciones madrinas”, dijo.
Las organizaciones pueden ser madrinas desde la contratación de los egresados y también pueden colaborar con formaciones complementarias, con apoyo económico que implique, por ejemplo, que la persona se especialice en otra orientación, o que hagan un semillero. Hasta ahora, son cuatro las empresas que se presentaron para ser parte del programa.
Las empresas interesadas en incorporar a su plantilla a esas personas mayores de 45 años, “ya formadas en este programa con un background, traen un perfil diferente. Entonces, la idea es que puedan comprometerse a incorporarlos de la manera que les sea posible, ya sea por pasantías, por proyecto o como fijos. La modalidad que la organización necesite y que al egresado del curso le sirva. Ese es el match que buscamos”.
“Es un aprendizaje para nosotros y para ellos porque es la primera vez que se hace. Parte de todo este proceso tiene que ver también con pulir cada etapa, e ir viendo cuáles son las necesidades de las personas, como también las del mercado y, a la vez, qué cosas pueden tener una coincidencia mejor”, dijo la licenciada.