Representantes de los ministerios de Trabajo, Ganadería y Economía, conjuntamente con el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), la Oficina de Programación y Política Agropecuaria y el Instituto Nacional de la Leche (Inale), se reunieron este viernes para analizar opciones para intentar evitar el cierre de la empresa Calcar. El encuentro se concretó en la sede del Inale, en el Prado.
De acuerdo al presidente del Inale, Ricardo de Izaguirre, “todas las partes continuarán trabajando para encontrar una fórmula que permita dar una solución estable a la situación”, y así evitar la decisión comunicada por la empresa en el transcurso de la semana, según dijo en una rueda de prensa. Previo a esta reunión, hubo un encuentro entre estos ministerios y la Federación de la Industria Láctea (FTIL), el jueves.
“Estuvimos analizando la situación. No sólo la de Calcar, sino todo lo que sucede en la lechería nacional. Intercambiamos aspectos que estábamos observando en el sector, qué está pasando con la industria y los productores. Y bajo ese informe, tratamos como asunto central el tema de Calcar, pero no como un hecho aislado”, dijo el directivo. De la reunión, dijo que cada uno de los ministerios aportó su visión y que “en estos casos, cuando aparece una solución, a veces aparecen inconvenientes y fórmulas distintas, ya que es una cooperativa”.
Comentó que durante 2024 hubo otras empresas que se retiraron del mercado y que “últimamente se concretó la fusión de algunas empresas. Dentro de ese contexto tratamos de ubicar la situación de Calcar”. Consultado acerca de si se puede evitar el cierre de la cooperativa, contestó que “estamos buscando de distintas formas ver cuál es la posibilidad. La leche se ha ido hacia otras empresas. Los productores ubicaron en varias empresas la leche, y que regresen se hace difícil”.
De Izaguirre recordó que los trabajadores están tratando de sostener la empresa manteniendo operativa la planta. “Han hecho gestiones este viernes. Estuvieron buscando otras empresas que permitieran llegar con algo de leche. Es fundamental que la cuenca no se pierda, que esos productores no desaparezcan y que las fuentes de trabajo puedan mantenerse. En una localidad como Tarariras, esto golpea fuerte, ya que son puntos del interior con pocas fuentes de trabajo”, dijo.
El titular del instituto expresó que “no queremos cortar la esperanza de los trabajadores. Es muy duro para cualquier familia, para cualquier trabajador, perder el trabajo, y en esas zonas más”, y dijo que “estamos tratando de ayudar en esa esperanza, a ver qué posibilidades podrían existir. La vemos muy difícil. Los trabajadores nos han pedido la posibilidad de hacer algún intento de mantener a algunos operarios, pero la cooperativa no lo ha planteado así”, mencionó.
De Izaguirre hizo énfasis en que a las autoridades del gobierno les interesa que se paguen las deudas con los trabajadores y los productores y que la planta no se deteriore.
El lunes el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) citará a la dirección de la empresa, y se trabajará con la Inacoop para buscar soluciones “desde la óptica de los trabajadores”. Acerca de cuál fue el argumento de la dirección de la empresa para cerrar la planta, respondió que a los productores se les adeudaba entre tres y cuatro meses de leche, y que algunos decidieron enviarla a otras empresas. “Las empresas lácteas no son ladrillos, sino leche. Cuando no hay leche, se pierde el porqué de esa empresa”, afirmó.
Habrá una nueva reunión el martes 8 para analizar las gestiones que lleve adelante el MTSS junto a los trabajadores, y a la vez con los dueños de la empresa. “Este viernes nos conectamos con la gerencia. No habíamos tenido la posibilidad de comunicarnos con los directivos, que son la otra pata de este problema”, señaló el jerarca.
Al término de la reunión de técnicos de los ministerios de Trabajo, Ganadería y Economía e INACOOP, el 4 de abril, en la sede de Inale.
Foto: Mara Quintero
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