Pasadas 24 horas de anunciado el cierre de la Cooperativa Láctea de Carmelo (Calcar), se desarrolló una reunión que tuvo la participación de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), el PIT-CNT, el sindicato de la empresa, los ministerios de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), de Industria, Energía y Minería (MIEM), de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y de Economía y Finanzas (MEF). También asistieron representantes del Instituto Nacional de la Leche (Inale) y de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa).
Acerca del diálogo entre las partes, el subsecretario del MTSS, Hugo Barreto, dijo en rueda de prensa que “no hubo resoluciones”. “Nuevamente, el cierre intempestivo de una empresa, sin previo aviso, sin dar tiempo a las políticas públicas, a la intervención del Estado, a la negociación, a la consulta, a la información”, agregó.
En ese sentido, sostuvo que “la situación desde ese punto de vista demuestra una vez más un uso indebido de los tiempos de esta empresa, de no informar previamente y dar lugar a un tiempo para arbitrar soluciones de parte del Estado”.
Mencionó que “pese a ese problema, hubo una respuesta rápida en términos institucionales”, por la reunión que mantuvieron todas las partes. Sostuvo que se escucharon “los planteos de los trabajadores y las inquietudes que tienen en torno a la pérdida de puestos de trabajo”, y que se quedó en constituir “una comisión interministerial con participación del Inacoop [Instituto Nacional del Cooperativismo]” para dar un “tratamiento integral a través de la institucionalidad de los organismos públicos competentes”.
Barreto manifestó que el MTSS debe contar con más información para tener un diagnóstico definitivo de la situación. Agregó que lo que conocen “son versiones y lo mejor antes de tomar cualquier medida es hacerlo de manera responsable y con todos los elementos que podamos contar”.
Consultado acerca del planteo de los trabajadores de que la planta continúe en funcionamiento, dijo que es legítimo y que se van a reunir el viernes “para pensar cuál es la mejor salida, si es que hay alguna salida para esta penosa situación que nos plantea la empresa en un problema que tenía larga data y que no fue informado”.
Por su parte, el dirigente de la FTIL Enrique Méndez expresó en rueda de prensa luego de la reunión que llegaron con “un planteo concreto” para “que no se apague la llama de la planta y que no deje de procesar durante días, lo que llevaría a un desguace de la instalación industrial”.
Méndez comentó que el jueves se procesaron 19.000 litros de leche y “todo a cargo de los trabajadores que están en planta, que luego la sacaron a la venta, a pesar de encontrarse con la cooperativa acéfala”.
Agregó que la leche remitida por pequeños productores fue tratada “con toda la responsabilidad de los trabajadores, a sabiendas de que les están diciendo que ni siquiera les van a estar pagando el salario de este mes”.
Sostuvo que el miércoles pasado fueron procesados unos 20.000 litros, y que ya se tomó la decisión de que “a medida que llegue leche a la planta, será procesada”. “En este sentido, el planteo que lo que desarrollamos fue que hubiera alguna gestión por parte del gobierno, de que esos productores que están remitiendo leche lo sigan haciendo, y además, hay algún proveedor y distribuidor interesado en poder realizar el trabajo”, agregó.
El dirigente sostuvo que el sindicato aún “no ha podido evaluar por cuánto tiempo puede mantener la planta en funcionamiento”, pero acotó que “sí hay una resolución de la propia asamblea de que la planta no deje de funcionar”.
Además, informó que “la cooperativa no se disolvió, y los socios cooperativistas siguen existiendo, y tienen responsabilidad”.
Para este viernes está previsto que en la sede del Inale se realice, desde las 16.00, una reunión con la mayoría de los participantes de la reunión de este jueves. En dicha instancia, el gobierno podría manejar alternativas para intentar evitar el cierre de la empresa.
Comisión de Asuntos Laborales del Senado recibió a una delegación de trabajadores de Calcar
Los trabajadores de Calcar, acompañados de dirigentes de la FTIL, estuvieron también este jueves en el Palacio Legislativo, donde fueron recibidos por la Comisión de Asuntos Laborales del Senado.
Méndez, de la FTIL, insistió luego de la comparecencia en que lo central es que “el proceso productivo no sea desmembrado”. Sobre la planta, el dirigente sindical recordó que, además de seguir activa, tiene “una máquina de leche ultrapasteurizada para inaugurar que fue pagada con fondos del Estado a través del Fondo de Reconversión de Industrias Lácteas”.
Subrayó también que, más allá del alejamiento de la cúpula de la cooperativa, hay productores que “no decidieron bajarse de este proceso”. “Entendemos que otro proyecto va a ser viable en esa planta. No desapareció Calcar, la cooperativa en sí misma existe y están sus socios cooperativos, que tendrán su proceso para evaluar cómo continúa”, agregó.
Luis Guigou, trabajador de Calcar, dijo que “no se va a tirar un litro de leche”. Apuntó que si Calcar desaparece “no va a afectar al sector, pero sí va a afectar muchísimo al departamento de Colonia, que está ampliamente golpeado” a nivel laboral. Recordó que Tarariras tiene 8.000 habitantes y alrededor de 200 trabajadores se podrían ver afectados directa o indirectamente por la detención de la actividad.