La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) informó que, durante las negociaciones con Claldy en el Ministerio de Trabajo, la empresa rechazó el viernes la posibilidad de dejar sin efecto los 32 despidos realizados hace tres semanas. Además, descartó modificar esos despidos por el envío de los empleados por concepto de “baja actividad”, durante cuatro meses.
La propuesta de la organización sindical era que la empresa, en ese lapso de cuatro meses, se comprometiera a no despedir trabajadores, a no contratar nuevo personal zafral, ni a utilizar horas extras. Ese tiempo serviría también para buscar alternativas, y la fórmula contemplaba el monitoreo periódico –cada 20 días– de la situación.
“La empresa rechazó esta propuesta porque su decisión es política”, aseguró la Federación en un comunicado, y agregó que, “no es por temas de gestión: se trata de despidos antisindicales”, ya que los 32 despidos son de trabajadores sindicalizados, e incluso algunos dirigentes. Señala, además, que la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay “no aceptó firmar un acta para dejar constancia de la situación planteada con la empresa”.
“En defensa de los derechos de los trabajadores, hemos sido firmes y claros al denunciar distintas irregularidades y violaciones normativas ante el Ministerio de Trabajo, y particularmente ante la Inspección Nacional de Trabajo”, sostuvo el gremio, que señaló que no se trata únicamente de “represión antisindical”, sino también de “prácticas aberrantes contra empleados que aún permanecen en la plantilla cumpliendo tareas”.
En ese sentido, la FTIL expresó confianza “en que las autoridades nacionales no admitirán el uso y aplicación de prácticas del terror, del miedo, de represión y los feroces intentos de sojuzgar a los trabajadores por parte de empresas que no permiten concurrir al baño, ni tomar la media hora correspondiente, ni otros beneficios básicos en el desarrollo de las tareas cotidianas”.
El sindicato realizó un llamado a las autoridades nacionales “para que tomen cartas en esta grave situación”, y reafirmó que Claldy “se ha beneficiado por recursos públicos de la sociedad, a través del cobro de partidas de los Fondos de Reconversión de la Industria Láctea”. En el comunicado, la FTIL reiteró el pedido de una entrevista con el presidente de la República, Yamandú Orsi, “a los efectos de informarle de ésta y otras situaciones que acontecen en la industria láctea, para intentar trazar caminos de entendimiento y salida pensando en los intereses del país”.
El resultado de las negociaciones con Claldy y la situación de los 32 trabajadores serán tratados en una reunión de la Comisión Directiva de la Federación de Trabajadores el próximo lunes 1° de setiembre, informó a la diaria el dirigente de la organización, Enrique Méndez, quien comentó que, “lamentablemente, la empresa Claldy rechazó la propuesta de levantar los despidos, que entendemos que son antisindicales”.
En cuanto a la situación del trabajador de Claldy que fue atropellado por un automóvil el pasado miércoles, el dirigente comentó que “hay una denuncia policial”, y que “se está llevando adelante una investigación, para intentar determinar la identidad del conductor. Hasta el momento no tenemos nueva información sobre el tema”.