El excandidato presidencial Flávio Bolsonaro huyó de Brasil con su familia y ya se encuentra en Estados Unidos a solo dos días de perder las elecciones con Lula da Silva. Su fuga se dio en medio de una investigación en su contra por presunto blanqueo de capitales y tras la prohibición de salir del país y la retención de su pasaporte a instancias del Tribunal Supremo. Este fue el paso a paso.
El desencadenante: la orden para entregar sus pasaportes
El magistrado del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes aceptó la petición de la Policía Federal en medio de las investigaciones y le ordenó entregar los pasaportes, además de prohibirle salir del país. En su última aparición pública, Bolsonaro publicó un video en redes sociales el lunes y dijo que no pensaba huir y entregaría el pasaporte.
Las autoridades brasileñas cancelaron los pasaportes la mañana del martes, sin que Bolsonaro los hubiera entregado, aunque el exsenador contaba con otro pasaporte italiano.
Confusión entre los aliados y múltiples versiones
En la mañana del martes, el coordinador de la campaña de Bolsonaro, Rogério Marinho, dijo que había recibido un mensaje de Bolsonaro en el que le advirtió que no se iría, que no sabía dónde se encontraba, pero que estaba “despejando” su cabeza. Por su parte, Eduardo Bolsonaro, hermano del senador y también prófugo en Estados Unidos, aseguró a la prensa que su hermano no se iría a ningún sitio y que era una mentira “de la izquierda”.
Durante todo el martes se especuló con la salida hacia Argentina, pero no se comprobó y las autoridades migratorias argentinas advirtieron en la mañana de ese día que no había habido cruce de Bolsonaro hacia ese país.
¿Qué pasó?
Tras las especulaciones, la Dirección de Migraciones de Argentina confirmó en la madrugada del miércoles, a través de un tuit, que Bolsonaro y su familia cruzaron la frontera por el puente Tancredo Neves hacia Puerto Iguazú a las 22.50 hora local (01.50 GMT) de ese día.
Bolsonaro, su esposa Fernanda Bolsonaro y sus dos hijas entran en Argentina por la frontera con documentos válidos y “sin ningún impedimento legal”, según las autoridades migratorias. Llegaron tras permanecer escondidos en una finca brasileña y a bordo de una camioneta gris con matrícula brasileña y escoltada por un patrullero de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Además, la prensa argentina, La Nación, pero también C5N, indicó que el asesor presidencial Santiago Caputo estuvo en Misiones durante la noche del martes para monitorear la operación hasta el despegue de Bolsonaro.
El vuelo de la discordia
A poco menos de una hora de su llegada, a las 23.30 hora local, partieron rumbo a Miami en un avión privado Gulfstream G400 de la empresa Baires Fly SA, previa escala en Guayaquil, Ecuador, para cargar combustible.
El vuelo de Baires Fly, una empresa investigada en Argentina en el marco de la causa por los sobreprecios y coimas en la causa de la Agencia Nacional de Discapacidad, llegó a Guayaquil a las 3.46 hora local y siguió hacia su destino final.
La llegada
El Gulfstream aterrizó en el aeropuerto Opa Locka de Miami hoy a las 10.24 hora local (13.24 GMT), según datos de páginas de seguimiento de vuelos. El presidente estadounidense, Donald Trump, había respondido pocas horas antes ante la consulta de periodistas y confirmó que permitiría el ingreso a Bolsonaro y su familia. “Creo que son buenas personas; por supuesto aprobaría que estuviesen aquí”, dijo, antes de asegurar que las elecciones brasileñas fueron “muy extrañas”.
Desde Argentina, mientras la oposición política denunció que pedirá explicaciones al gobierno por lo que consideran un delito al facilitar la fuga de Bolsonaro, algunos funcionarios mileístas celebraron en redes sociales y distintos medios propios lo que consideraban “una operación distractiva y de inteligencia” exitosa para “salvar a Bolsonaro”.
